Dos tipos audaces

the persuaders

Los ecos de la Asamblea para elegir nuevas autoridades de la Casa de Trejo no terminan de sonar por todos los recovecos. Aquella mañana gris y neblinosa del 19 de Marzo no solamente permanecerá en el recuerdo de muchos como el retorno de viejos armadores de los destinos cuatricentenarios, también grabó a fuego las maniobras desesperadas de los audaces por conseguir algo más que lo que habían asegurado de antemano con acuerdos non sanctos.

La figura de Patricia Altamirano siempre fue reconocida por propios -si es que existe esta categoría de su imaginario- y ajenos como de una intrepidez ejemplar que oscila sobre un precipicio de banquina. Sin embargo, según pudimos confirmar hace pocos días, sus bríos cobraron una nueva dimensión a media mañana del día que fue ungido el Dr. Hugo Juri como Rector, ocasión en que Patricia Altamirano demostró que podía exceder no solamente sus límites sino también sus reglas.

Hasta aquí, las interpretaciones; en adelante, los hechos: Luego de la primera votación, era sabido que los asambleístas de Sur y el MNR iban a honrar su histórica alianza con Jhon Boretto, con lo que el resultado estaba sellado. Lo que para muchos era una tragedia, para Patricia Altamirano y su fiel escudero Raúl “Gato” Gómez, era una oportunidad, por lo que se apersonaron con premura en el despacho del Rector en el Pabellón Argentina. Atrás habían quedado los reproches de la ex decana por haberse dejado embarcar en el indigerible proyecto político que lideraba Luis Juez de la mano del “Gato”, la sociedad para la aventura volvía a ponerse en marcha.

Los números eran lo suficientemente preocupantes como para que Tamarit no atendiera la necedad que se le pusiera sobre la mesa antes de naufragar en aguas turbulentas. Haciendo gala de su incansable sonrisa, Pancho escuchó incrédulo la “idea que se le acababa de ocurrir” a Gómez: “Si no hay manera de que juntes los votos para ser reelecto, la salida para que la derecha no vuelva a gobernar la UNC es que todos los votantes de Cambio Universitario voten a Patricia Altamirano”.

La respuesta de Tamarit estuvo a la altura del delirio; sin embargo, parece que no fue lo suficientemente contundente, ya que la autoproclamada líder del progresismo universitario está explorando ansiosamente la posibilidad de usar el mismo argumento para quedarse con la presidencia de Daspu.