Esa estrella era su lujo

Cat Berzal

Alguna vez fue el mejor de su clase pero vivir de efímeros recuerdos no suele ser recomendable para nadie. Todavía engrosa las listas del claustro estudiantil aunque no es su performance académica lo que destaca o alguna vez brilló. Francisco Berzal se volvió una estrella en su generación militante porque gracias a su formación humanística llegó a la Facultad de Derecho sabiendo muy bien cómo rendir honores a Virtus -la deidad de la valentía y la fortaleza militar-; rápidamente ganó los favores del borettismo estudiantil y flameó los trapos morados con orgullo hasta que el eclipse del 24 de Septiembre de 2016 lo vino a sacudir por completo.  

En un año en que -como señalaba el Dr. Juri- “los astros estaban alineados”, algo se descangayó y Franja Morada perdió después de 30 años la  conducción de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) en manos de la alianza La Bisagra – La Mella – SUR. Desde aquella noche, Francisco Berzal, el candidato a presidente que volvió a su casa con todo el peso de la derrota en sus hombros, usa su banca en el Honorable Consejo Superior para remontar su imagen con cierta exageración como aquella vez en que encarnara la responsabilidad de presentar la iniciativa del Voluntariado Universitario – edición Hugo Juri-, algo donde difícilmente alguien podría atribuirle algún mérito en su aprobación posterior.

Cabe destacar que además de su indiscutido lucimiento los martes de HCS, el referente radical fulgura en las redes sociales donde cultiva prolijamente su imagen personal, azuza kirchneristas imaginarios para debatir y no se priva de homenajear al ex presidente Raúl Alfonsín por momentos gloriosos que debido a sus escasas décadas solamente conoce a través de la literatura correligionaria.

Es cierto que aquella cara bonita que lo vió caminar por la calle Trejo años atrás vino en declive al compás de su impronta en la política universitaria. Siempre se dijo que en Derecho, el estilo de los morados para seleccionar candidateables se parecía más a un casting que a una escena en el ágora ateniense y a juzgar por los resultados electorales, la estrategia fue acertada. El sex appeal de Berzal fue reconocido en los pasillos hasta por militantes de la oposición, las mismas que hoy lo tildan de “lindo autopercibido”.

En honor a ese pasado glorioso, Facebook hace que a veces Francisco vaya más allá de lo que la prudencia orgánica recomienda y entre la caterva de publicaciones por día que realiza, recientemente se destaca  un “comunicado” relatando la “persecución política” de la que los militantes de la Franja estarían siendo víctimas en la Facultad de Ciencias Químicas. La espectacularización de la paranoia oportunista en realidad consistiría en que les fuera solicitado abandonar la venta de guardapolvos con el logo de la Facultad ya que Franja Morada está haciendo un uso indebido de la identidad de la institución, además de que la venta ambulante en los pasillos de nuestra Casa de Altos Estudios no está permitida.

A pesar de los pedidos del decano de FCQ Gustavo Chiabrando, a quién nadie consideraría un “duro” en la forma en que gobierna su Facultad, la Franja hizo oídos sordos por lo que el Decano tuvo que recordarle a sus referentes que de continuar desoyendo sus pedidos “eran pasibles de sumarios”. Difícilmente sea posible considerar persecutorio este diálogo cuando tuvo lugar en pleno Consejo Superior y con el Decano Jhon Boretto, padrino político de Berzal, como testigo de lujo.

Lo  sorprendente de la actitud de Berzal es que en su intención de fortalecer a sus compañeros y sus posibilidades de cambiar de color a la Facultad de Ciencias Químicas, dinamita el único real interlocutor en la oposición con el que cuenta hoy el rector Hugo Juri, particularmente en un momento en que intenta que regrese la calma y el diálogo político a la UNC. Es inevitable preguntarse si la presencia de Boretto fue sólo una coincidencia o el disparador del post y si, en realidad, a Francisco Berzal no es organicidad lo que le falta.

Twinkle, twinkle, little star

How I wonder what you are

Up above the world so high

Like a diamond in the sky

Twinkle, twinkle little star

How I wonder what you are

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Eterno jugador de una mente sin preceptos

Córdoba, 24 de Febrero de 2017

 

Retomo las comunicaciones en primera persona porque no logro que Colonna salga del estado exámenes finales aunque ha agregado un condimento del que me siento algo responsable. Ustedes saben que el encuentro del pasado fin de semana me tenía un poco inquieto y cometí una pequeña infracción: llevé un  grabador que oculté a mi interlocutor. Sin embargo, tengo una buena razón para justificarlo ya que entre los crucifijos bendecidos de plata y las cabezas de ajo que llevaba en los bolsillos, me resultaba sumamente incómodo tomar notas completas de la charla.

Cuando volví a la redacción con un cuarto de chipá para compartir con el responsable del helecho, escuchamos la cinta mientras tomábamos unos mates y desde ese momento, Colonna me aturde con un playlist de Akun Maia y más música de los Cárpatos. Agradezco que no se me ocurrió pedirle compañía en la reunión con el Nosferatu criollo o lo habríamos perdido para siempre.

Antes de reproducir la desgrabación pulida y sin resonancias guturales tan características del Vicerector, Decano de la Facultad de Derecho y piloto de tormentas en el Honorable Consejo Superior debo pedirles dos favores: embarcan en Fiumicino así que no les cuesta nada pasar por San Pietro, comprar una medallita del Ángel de la Guarda y pasarla por agua bendita para que Colonna recupere su paz interior. El otro favor: preferimos los bombones Baci antes que el Toblerone.
Emilio Renzi

 

mct-el-diablo

 

 

  • ¿Cómo le va Doctor?
  • Muy bien. Renovado, descansado, con mucho ánimo para asumir desafíos.
  • Se lo ve lleno de energía.
  • Si, y no caiga en el chascarrillo deslucido de que estuve vacacionando en casa de algún pariente por Transilvania.
  • A juzgar por su blanca palidez, el chascarrillo continúa siendo válido pero vamos a lo que nos ocupa que son tiempos apretados ¿Qué mirada tiene sobre el año que empieza?
  • Creo que va a ser un gran año para la Universidad Nacional de Córdoba. Vamos a elegir autoridades de manera directa por primera vez, comenzaremos con las galas por el centenario de la gloriosa Reforma Universitaria.
  • No parecen ser motivos de alegría para el espacio político que usted conduce.
  • Está equivocado, todo lo que pasa en esta Universidad se hace gracias a nuestro apoyo.
  • Este año habrá elecciones directas en siete facultades.
  • Sí, eso será un hecho magnífico que marca un punto final a las canonjías en nuestra alta casa de estudios.
  • ¿Cómo se votará?
  • No está en claro todavía, pero seguramente estas elecciones nos servirán para corregir en el futuro.
  • ¿Usted cree que cambiarán los oficialismos?
  • En Agronomía, FAMAF, Ciencias Químicas y Filosofía mantendrán la conducción los mismos grupos políticos. En Médicas y Odontología ganarán los oficialismos, que luego pueden alinearse en distintos espacios y en Arquitectura nadie lo sabe.
  • ¿Qué hay de nuevo, entonces?
  • No me van a escuchar a mí elogiar algo porque sea nuevo, soy más partidario de las cosas firmes, bien establecidas, perdurables. Creo que esto no va a prohijar grandes cambios, pero es cierto que los candidatos tendrán que ser bien vistos en sus unidades académicas, tendrán que defender su postulación con más exposición pública, esto puede producir pequeñas modificaciones en los apoyos, que solo importarán en contados casos.
  • Otro elemento es cuando se vota.
  • Claro, nosotros creemos que primero tiene que votar el claustro docente, de manera que marque una tendencia para el resto de los actores de la unidad académica.
  • ¿Pero no todos están de acuerdo?
  • Algunos prefieren pasar el mal trago de la exposición pública una sola vez.
  • Bueno, Doctor, espero que tenga un gran año.
  • Lo será, ya se lo dije.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pasear, vetar, rosquear

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Aquí, en la fría ciudad de Milano, nos recuerda Ambrosio que ‘Cum Romae fueritis, Romano vivite more’(‘Cuando a Roma fueres, como romano vivieres”), lo que quizás sea la premisa purpúrea y resonante desde el siglo IV que encarna la gestión universitaria próxima al aniversario de la Reforma.

Siguiendo a pie juntillas el consejo de Ambrosio, el Dr. Hugo Juri se dedica en su segunda estadía al frente del Rectorado a emular a su líder de turno y mientras la UNC derrocha actividad, el médico se fue de vacaciones como el presidente Macri (aunque por cierto, no vino a Roma).

Una vez más se tornan evidentes que los denonados intentos del rector por dejar en claro que está en condiciones de ser parte del “mejor equipo de los últimos 50 años” lo obligan a hacer esfuerzos ciclópeos. Sin embargo, como no está -todavía- entre sus atribuciones el poder de veto, se tiene que contentar con ejercer su superioridad a través de la suspensión de antiguas órdenes y derogar la aplicación de resoluciones pasadas.

Nadie puede precisar si lo hizo con una firma digital, dejando una hojita en blanco firmada o consiguiendo un buen imitador, pero el Dr. Juri ordenó una pausa en la aplicación de la Resolución Rectoral 2568/2016 hasta que se expida la Dirección de Asuntos Jurídicos en plena ausencia.

Como puede constatarse siguiendo los enlaces del DIGESTO, la tan mentada Resolución establecía: “Disponer la realización de una auditoría externa económico-financiera integral en el ámbito de esta Casa, por el período comprendido entre el primero de enero de dos mil ocho y el treinta y uno de diciembre de dos mil dieciséis” y mencionaba entre los vistos “la denuncia penal formulada por el Sr. Fiscal Federal Guillermo Marijuan en contra de la mayoría de la Universidades Nacionales por supuestas irregularidades en el manejo de fondos públicos”.

Podríamos conjeturar cuanta versión rumorosa se extendió en los bosques de Ciudad Universitaria en días pasados sobre la causa de esta decisión tomada en el éter de la sociedad de la información. Se dice que los rectores anteriores pusieron el grito en el cielo, que los actuales y anteriores decanos de algunas facultades que manejan mucho dinero se pusieron nerviosos, que un análisis preliminar permite calcular que se debía gastar una fortuna en esa auditoría, que la carrera política del Rector lo obliga a mostrarlo como una persona confiable, y muchas interpretaciones más.

Lo cierto es que el principal motivo de esta marcha y contramarcha en los planes es que originalmente la coordinación de esta iniciativa iba a estar en manos de “los muchachos” pero el ánimo componedor del Rector arruinó la brillante idea y  lo llevó a conformar la comisión con los Contadores Ángel TAPIA, Hugo PRIOTTO y Osvaldo RIPETTA, con lo que dos decanos y un secretario que se estaban relamiendo porque iban a incluir a los Drs. Carolina Scotto y Francisco Tamarit bajo el manto de sospecha de “se robaron todo”, perdieron interés en el tema.

El Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira le puso el punto final a la discusión: “No sé cómo lo quieren arreglar, pero esta resolución yo no la firmo, no estuve de acuerdo antes y esta vía de solución es un nuevo error” y así se pergeñó esta rareza: la RR 1/2017 fechada el 1° de febrero de este año y que, como para evidenciar la ausencia del Rector, tuvo que esperar más de una semana para ser acompañada por la RR 2/2017, que sí fue firmada por el incombustible decano de la Facultad de Derecho y que será materia de aproximadamente 32 mil elucubraciones.

Cada cual atiende su juego

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Que un médico cordobés ex ministro de De la Rua, que un antiguo reformista sin más virtud que la de haber encarnado las funciones de decano y rector a fuerza de coraje y astucia, se interne en el fango de las negociaciones y enfrente serenamente a la acción colectiva del nuevo sujeto estudiantil para tallar su busto en el bronce de la historia, parece de antemano imposible.

El ocaso de la reunión dejaba un sabor extraño en el ambiente. Siempre permanecían los cinco, todos juntos o en tribus, haciendo comentarios y raccontos exagerados de lo que en realidad había ocurrido. El ritual ocultaba la verdadera intención que era medir las posibles consecuencias de los acuerdos que trabajosamente –o a fuerza de casualidad- habían alcanzado minutos antes.

Santa Cecilia de Roma musicalizó el martes de acuerdo a sus armonías, lo que para el devoto Vicerrector significó salir a las apuradas para pergeñar algún ardid que le permitiera seguir entorpeciendo con sutileza la elección directa a la que jamás había respaldado. Los fines y los principios suelen enredarse y le complican al Dr. Yanzi Ferreira continuar el disimulo ante los muchachos que garantizarán su investidura los próximos 29 meses que le queden de mandato.

El Rector tuvo que salir corriendo como quien asiste a una emergencia para atender los medios de comunicación que lo aguardaban en la puerta de su despacho. En su racionalidad sabía que debía dejar a los decanos en una encerrona: después de todo, habían agitado tanto la directa, solo con la intención de ocultar su interés en cambiar la correlación de fuerzas, que ahora no podían negarse. Se veía a sí mismo como en un sueño pensando más en los libros que en los diarios, trascendiendo a la historia como el Rector que concretó la elección directa en la UNC, desnudando los grandes fracasos del progresismo simbolizado primero en Scotto y algo borroso, luego en Tamarit.

Uno de los frecuentes contertulios, en su carácter de exdecano y actual funcionario, asintió ante la propuesta del Rector. No lo elogió excesivamente, pero hizo las cuentas sobre como los iba a complicar a los que se la habían jugado a fondo y ahora debían explicar la mesura.

Uno de los decanos jóvenes arguyó mascullando que la posición que él venía sosteniendo era avalada por toda su facultad y que por lo tanto no podía dar marcha atrás sin una consulta a su comunidad. Todos disimularon la sonrisa frente a tal ataque de democratismo del “Sí, se puede”.

El otro no dijo nada, dejó transcurrir la reunión con gesto distraído, pero quienes lo conocen bien saben que estaba muy concentrado. Sus pensamientos deambulaban por aquellos carriles que le permitieran dar un apoyo a la iniciativa del Rector y conseguir lo que buscaba.

Su primera conclusión fue que había que aprobar la incorporación de todas las corporaciones que se pudiera al Consejo Superior, eso no había estado en la parte caliente de la discusión y no podía obstaculizar el acuerdo –salvo con un sector minoritario y siempre berrinchero del nuevo sujeto estudiantil-.

La segunda era que no habría lugar para ningún cambio en la ponderación entre los diferentes claustros para la elección de Decano y mucho menos entre los 3 estamentos docentes.

Finalmente, una vez aprobado quitarle la atribución a la Asamblea Universitaria de elegir al Rector y establecido que se lo hará por elección directa, solo resta dejar lo suficientemente impreciso quien lo reglamentará. De esa manera, en pocos años se lo puede hacer a través del Consejo Superior y ahí aprobar la ponderación simple.

Todos creían que el Rector Hugo Oscar Juri había hecho una jugada magnífica, él sabía que podía ser su gran jugada.

El acento del barrio te sale mal

Es necesario explorar sistemáticamente el azar(*)

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Nadie va a negarle créditos. Es cierto que le costó mucho trabajo y tesón pero a eso está acostumbrada. Desde que era pequeña tuvo la convicción de que para lograr todo lo que se propusiera tendría que ser aplicada y perseverante. Sin contar con los privilegios de pertenecer, delineó su propia trayectoria en una unidad académica que se caracteriza por la constante presencia de mujeres con apellidos ilustres de la oligarquía local, esos patronímicos que la tradición de La Docta obliga a estudiar en pos de una carrera académica para colgar diplomas en el escritorio aunque nunca sean más que papeles enmarcados en una bella pared decorada con molduras. A pesar de todo, Elena, la decana de los ojos claros más malos, consiguió hacerse un lugar en el área de profesorado, donde el sesgo de clase es más marcado que en traducción, donde lo académico es más fuerte.

Sin embargo, además de  conquistar algún que otro mérito en su materia, La Dra. Elena Pérez no se conformó e hizo sus primeras apariciones en la política universitaria como Secretaria Académica de la Facultad de Lenguas durante el decanato de la Dra. Silvia Barei. Cuando la decana fue elegida Vicerrectora y la Dra. Miriam Carballo quedó al frente de la Facultad no dudó en torpedear el funcionamiento de la gestión y generar una corriente de malestar para impedir las posibilidades de la natural reelección.

Ya como decana puso todos sus esfuerzos para mostrar un desempeño que fuera superador al de la Dra. Barei, a quien históricamente celó por sus dotes oratorias y por sus antecedentes académicos; pero lo ocurrido en el 2013 había sido demasiado, no solo era parte del gobierno de la Universidad durante los fastos de los 400 años, sino que la presentación en co-autoría con la prestigiosa escritora María Teresa Andruetto de su libro “Mujeres, Artes y Oficios” la ponía como un referente de la intelectualidad cordobesa.

Un destello de inteligencia le permitió darse cuenta que debía tomar otras referencias políticas, y para eso nada mejor que el más trabajador de los decanos. El Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero no solo le daba clases de oportunismo político, sino que estaba cubierto de la suficiente pátina de rusticidad como para ser impresionado por las citas de la decana.

En la actualidad el futuro parece promisorio y sencillo, basta con repasar unos momentos antes de la sesiones del Honorable Consejo Superior (HCS), alguna frase de ocasión para descollar y aplicar el pragmatismo que le propone el Ing. Conrero para suturar heridas internas. Por ejemplo, proponiendo a la desplazada decana Carballo como parte del gabinete del Rector Juri. Algunas hipótesis recuerdan que Elena, era la candidata a Vice que querían poner los muchachos después de hacerle el vacío a Yanzi -algo que finalmente no sucedió- y que para el 2019 tiene expectativas de batirse a duelo con Patricia Altamirano para secundar a Jhon Boretto como rector.

Sin embargo, con una trayectoria tan prolongada empiezan a aflorar las contradicciones: muchos recuerdan las cientos de ideas que intentó poner en práctica desde el decanato para desguazar el Departamento de Idiomas con Fines Académicos (DIFA), uno de los pocos paradigmas vivos de la reforma académica que impulsa el Rector Juri. Pero el asombro tocó su techo cuando la escucharon salir por los consejos directivos defendiendo la elección directa, justo ella que nunca había callado sus objeciones a esta iniciativa pese a la incomodidad que le producía tener una posición cercana a la del Dr. Pedro Yanzi Ferreira.

(*) Graffiti pintado en la estación de Censier en el V distrito de París durante mayo de 1968.

Olor a clavo

De nada sirve al hombre ganar la Luna si ha de perder la Tierra.

François Mauriac

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Emplazada sobre el ala derecha del Pabellón Argentina, la Facultad de Odontología es de esos espacios que no llaman la atención a vuelo de pájaro pero parecen un compendio de extrañezas desde la mirada de gusano. De escasa ornamentación típicamente militante como la que abunda en las áreas de Sociales y Humanidades cada vez que hay una pugna política -es decir, todo el tiempo- sino más bien con una estética de sombrillas y promotoras. Nadie apostaría que allí se congrega un estudiantado proclive a involucrarse con las artes de Maquiavelo pero es un hecho evidente que muchos políticos destacados eran odontólogos, recordemos: Héctor José Cámpora, Ricardo Obregón Cano, Rubén Américo Martí, Ramón Bautista Mestre.

Una de las particulares que destacan cuando se la observa de cerca es que la Facultad de Odontología no talla generalmente en el rumbo de la UNC o será tal vez que se da por confeso el carácter neutral ya que nadie recuerda un posicionamiento de alguno de sus decanos o consiliarios en el Honorable Consejo Superior, ni de los estudiantes de JPO o NACE en la Federación o en algún debate estudiantil. De hecho, son sus responsables políticos quienes no permiten que se hable con los representados ya que para garantizar los votos en el HCS, alcanza con su presencia al igual que los consabidos apoyos en las Asambleas o cartones para la FUC.

En los días que corren, todo sucede con absoluta fidelidad al estilo de la unidad académica si se la mira al pasar. Sin embargo, existen indicios para afirmar que la Dra. Mirta Mónica Spadiliero de Lutri estaría llevando el estilo sacamuelas de frialdad helvética al extremo y si pudiera, haría alambrar el espacio que delimita la Facultad en Ciudad Universitaria. Si hubiera transporte ferroviario seguramente cambiaría la trocha de las locomotoras para impedir la fluidez del tránsito y si estuviera a su alcance establecería que en Odontología se utilicen autos con volante a la derecha. A tal punto la exageración que inclusive, ha abandonado la ilusión de toda la Facultad de llevar los servicios odontológicos al Hospital Nacional de Clínicas con el solo objeto de evitar la interacción con otros actores universitarios.

La discusión sobre la reforma política que se tratará en la Asamblea Universitaria del 19 de Noviembre está agitando inevitablemente las aguas hacia el interior de la Facultad y dificulta el clásico estilo “mano de yeso” en el que los decanos les ordenan a sus asambleístas lo que deben votar o apoyar. La dinámica de debate que cansinamente se empezó a instalar en la Universidad alrededor de este tema, ha provocado la toma de conciencia de algunos consejeros y docentes históricos sobre la pérdida de peso político de la Facultad: de acompañar la propuesta oficialista, Odontología perdería nada más y nada menos que el 32,40% de los votos que posee actualmente.

Cuando se intenta entender la relación entre la decisión de ser odontólogo y dedicarse profesionalmente a la política surge un elemento en común que puede ayudar a entender este fenómeno: la ambición. No hace falta consultar a los éforos para asegurar que en este escenario regalar poder es una acción suicida que no representa de ninguna manera a los ambiciosos.

Es cierto también que la oposición interna ha ido madurando en los últimos años y parece ser la única que entiende el riesgo que se corre con el alineamiento político partidario de la decana. Pero nadie olvida que en ese reducto, la historia ha condenado su papel a los márgenes aunque éstos no tengan quién los escriba. 

La reina de corazones

“Get to your places!’ shouted the Queen in a voice of thunder, and people began running about in all directions, tumbling up against each other; however, they got settled down in a minute or two, and the game began.

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El silencio era solamente interrumpido por el tañir de las cucharas en las tazas del café recién servido. Era una mañana fresca de esas que prometen un mediodía resplandeciente cuando el Dr. Alejandro Cecatto bajó tibiamente su mirada para reconocer una preocupación con su interlocutor: “Hay que hacer algo con Córdoba”.

La reflexión del presidente del directorio de CONICET no era gratuita ni novedosa sino una auténtica preocupación que anidaba hacía tiempo en su cotidianidad. Recordó el pedido que le hiciera al ex rector Francisco Tamarit para que mediara en el conflicto del Centro Científico Tecnológico; las advertencias que le hiciera llegar el vicepresidente de CONICET, Vicente Macagno después de su visita a Córdoba y la imagen de la Dra. Dora Celton se le aparecía recurrentemente como una usina de generación de problemas y nunca de soluciones.

Siendo la eterna directora del Centro de Estudios Avanzados de la UNC (CEA), Celton cimentó su futuro con argucias tales que no sucumbió ni ante la suma del poder universitario que ostentaba la Dra. Carolina Scotto durante su rectorado. Alguna vez, su permanencia estuvo en juego pero logró evitar el desalojo de la calle Vélez Sarsfield creando su primer engendro público: el CEA – CONICET, antecedente inmediato del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS).

Decía el autor de “Alice’s Adventures in Wonderland sobre la reina que estaba “llena de una furia ciega” como Celton que dueña de una personalidad avasallante, gusta de echar empleados (o hacerlos renunciar) solamente como forma de demostrar quién manda. Dado su temperamento, todos callan pero nadie desconoce que ha sido la socia “desde adentro” de la Facultad de Ciencias Sociales que facilitó al Rector Juri -o para ser más precisos, a Jhon Boretto- intervenir de hecho la flamante Facultad creando un nuevo estamento en el co-gobierno universitario: el de los investigadores de CONICET.  Esto es debido a que en la Comisión de Seguimiento de la normalización de la facultad está integrada por representantes de docentes, estudiantes y no docentes del CEA, la ex Escuela de Trabajo Social, el IIFAP y, con un estiramiento digno del mejor contorsionista, investigadores del CIECS “que no se sienten representados” por ninguno de los anteriores.

Sin embargo, no son las internas de una incipiente Facultad lo que preocupa a Cecatto: Celton es desde fines de 2015 la Directora del Centro Científico Tecnológico (CCT) Córdoba, órgano que nuclea a todos los institutos de investigación de doble dependencia en la UNC. Al llegar se ganó el apodo de “la reina de corazones”, en clara alusión a la obra de Lewis Carroll: lo primero que hizo fue reducir dedicaciones de experimentados empleados en puestos claves, lo que provocó las renuncias del Gerente y la Responsable de Administración de CCT. Esta decisión lejos de ser arbitraria, buscaba sacar de la institución a quienes ponían reparos ante su demostración de poder inaugural como fue la licitación del nuevo edificio que el CCT adquirió en las cercanías de ciudad universitaria pero fuera de ella de sus murallas imaginarias.

Una breve reseña para ilustrar su perfil: La licitación se encontraba avanzada cuando Celton se hace cargo del CCT pero haciendo caso omiso a tal gestión, exige la revisión de ese llamado y mantiene reuniones con un nuevo oferente, un tal Salvarezza, quien finalmente gana la licitación. El hecho de que el inmueble es inadecuado para oficinas no genera protestas de los trabajadores, aunque ya ha provocado accidentes de trabajo entre administrativos del CCT. Para sumar silencios cómplices, Celton le entregó la refacción del inmueble a una contratista cercano al Delegado Gremial de Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) en el CCT.

Pero las anécdotas antes mencionadas de la Reina de Corazones son menores respecto de lo que verdaderamente enoja al Presidente del Directorio de CONICET ( ¿Quizás porque nunca llegaron estas cuestiones a sus oídos?). La ira de Cecatto fue desatada al  enterarse que Celton había dejado sin renovación el contrato del Responsable de la Unidad de Vinculación Tecnológica del CCT Córdoba, un área clave para esta nueva gestión de CONICET: él personalmente le había asegurado a los trabajadores que no se seguirían los pasos del Ministerio de Modernización y se evitarían despidos en su dependencia.

No parece ser este el final de los caprichos de la reina de corazones ¿Esperarán que corte más cabezas para cerrarle definitivamente su camino al Directorio de CONICET?

 

El Alfil se aferra a maltratar la lengua española

Estimados editores:

El motivo de esta esquela redunda en la preocupación que me llevó a golpear la puerta de vuestra redacción y por enésima vez, corroboro que mis esperanzas se hunden en la fangosa ciénaga de la desesperación.

Tal vez para ustedes, conocedores del paño color obispo que llaman al periódico “el pasquín morado”, se trate de una nueva “andanza del cronista militante”. Sin embargo, no puedo dejar de ver en ese redactor a un colega y temo esté siendo castigado con una fusta, como las que se utilizan para dirigir al caballo en un círculo, con el objeto de producir escritos ajenos a la gramática española.

Esas son las razones por las que en esta oportunidad, he dejado dolorosamente a un lado los deseos de sorna para recordar unas pocas sugerencias de sintaxis provenientes de la Real Academia Española, a quienes se ven obligados a relatar lo que ocurre en el Honorable Consejo Superior semana tras semana.

El exceso de adjetivaciones no resulta aconsejable si lo que se desea es generar un efecto de verosimilitud en sus destinatarios, por el contrario, la sensación de sus lectores es que existe una marcada evidencia para sostener cierta animosidad en la narración (aunque supongo que lo de “novel” puede ser una referencia oculta a cierto funcionario del Sr. Intendente de la Ciudad y a la vez, profesor influyente de la unidad académica en cuestión). Tampoco está bien visto, repetir vocablos como es el caso “de de” a menos que esté invocando el alma difunta de Douglas Glenn Colvin, quien era conocido popularmente como “Dee Dee Ramone”.

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Nuestra lengua materna debe su fama mundial a la diversidad de términos que alberga, lo cual debería contar como razón suficiente para reemplazar con sinónimos cada vez que sienta se está atorando de cacofonía como puede observarse en “los contratados que tienen contratos”, “el nuevo equipo de gestión que intenta plantear nuevos criterios” o en “designación, a quienes se les asignaba”.

No obstante, lo que ha llamado poderosamente mi atención es la carencia absoluta de reglas gramaticales para construir párrafos con oraciones subordinadas, ya sean de naturaleza sustantiva, adjetiva, adverbial, implícitas y explícitas como consta en el siguiente gráfico.

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He llegado aquí conmovido y tal como lo anuncié al comienzo, no deseo que nadie contemple estas líneas como un ejercicio de cinismo o peor, como algo que mueve a la risa. Por tanto, acerco la versión digital de las reglas sintácticas para que tanto los cronistas que sirven al Obispo como el periodista terrateniente del matutino cordobés, se valgan de ellas y hagan loas a nuestra magnífica lengua castellana sin olvidar que son guerreros de la pluma como quien suscribe y que nunca debemos permitir que por nuestra ignorancia de la gramática, la sintaxis o la ortografía se arruine una operación política de prensa.

Suyo,

Nicetas Choniates

 

Nos sobran los motivos

Secretaría General de la Universidad Nacional de Córdoba

Ing. Roberto Terzariol 

S______/______D 

No abuses de mi inspiración, 
no acuses a mi corazón 
tan maltrecho y ajado 
que  está cerrado por derribo.


Conmovido y dolorido, 
Nicetas Choniates 

Página 2Página 7


Nota Bene: Las imágenes pertenecen a las páginas 6 y 7 respectivamente del Acta 9/2016 correspondiente a la sesión ordinaria del 28 de Junio de 2016, Honorable Consejo Superior, UNC.

PS: Si bien he corroborado la falta de dedicación con errores semejantes en las páginas 59 y 61, además de otros problemas de similar calibre, me resulta nocivo para mi salud y tranquilidad continuar reproduciéndolos. 

 

 

 

La guerra de los premios (Se va la segunda)

Apogeo del conflicto

En los últimos días, se desató un periplo mediático y las trincheras de opinión en las redes sociales se colmaron de editoriales mal redactadas gracias a lo que algunos periodistas dieron en llamar “el capricho de Tatián”. Con la esperanza de que la claque al menos haya aprovechado para interiorizarse sobre la vida y obra de José Aricó, además de desempolvar algunas nociones acerca de la autonomía universitaria y las facultades de los consejos directivos, nos abocamos a un breve racconto de los premios que la Universidad Nacional de Córdoba ha entregado en sus últimos años.

La añosa Casa de Trejo no se ha privado de homenajear a los más variados personajes a lo largo de su historia. En los últimos tiempos, los reconocimientos y premios otorgados por las autoridades de los diferentes claustros han sido acompañados por acaloradas polémicas.

Así tenemos el Doctorado Honoris Causa que por iniciativa del Consejo Directivo de la Facultad de Psicología, el Consejo Superior le otorgó al Dr. Abel Pascual Albino, quien increíblemente sorteó el atento ojo de la Consiliaria Opo-Oficialista Patricia Altamirano pese a que el galardonado se dedicaba a solicitar causas penales para los médicos que practiquen ligaduras de trompa, entre otras tropelías. Que el único rebote serio de semejante desaguisado haya sido el reclamo de un consejero estudiantil en la Asamblea Universitaria de diciembre de 2015, fue un bajo costo para la desidia del progresismo autopercibido a la hora de revisar expedientes.

No le fueron en zaga la audacia del ex Rector Francisco Tamarit, que homenajeó al ex gobernador Eduardo César Angeloz, sobre quien no había que investigar mucho para oler que la única justificación de un reconocimiento era una jugada para la tribuna boina blanca que poco redituó. Tampoco se quedó atrás la consecuencia del Vicerrector y Decano de la Facultad de Derecho Ramón Pedro Yanzi Ferreira (quien esperamos haya dejado su cargo de Secretario de Posgrado o haya podido comprar más horas al día mediante alguna turbia negociación con Mephistópheles), que en un breve lapso declaró Huésped de Honor de la Facultad al prescripto Oscar Aguad y homenajeó con igual título al testigo privilegiado del accionar de las fuerzas del Operativo Independencia en Tucumán durante la última dictadura Joaquín Morales Solá. Hechos sobre los que ninguno de los fiscales de la milagrosa autonomía y la sacrosanta reforma tuvieron nada que decir.

Sin embargo, una facultad le entregó un reconocimiento al “compromiso social y político” a Milagro Sala y ardió Troya. Dadas las circunstancias y el exceso de publicidad que dicho evento hubo acarreado en los días pasados, no queremos dejar de mencionar la abstención de los consejeros de CAUCE (ex Enrique Barros) al premio Aricó para Milagro Sala otorgado por el Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Humanidades pero como además, somos reporteros old fashioned, evitamos entrevistarlos para no obligarlos a decir públicamente que “Héctor y Aquiles son lo mismo”.