Three to tango

Había una vez, una casa con tres
Personas en una mesa
Uno en inglés, otro hablaba en francés
Y el otro hablaba en caliente
Cada uno mantenía su conversación
Que giraba en tres temas en cuestión
Amor libre, propiedad y represión

manesse2

Eran tres versados paladines en las discusiones políticas, sobre todo, en las que tienen lugar alrededor de una mesa de bar. El arraigo al uso de chicanas, ironías, cinismos y falsas metonimias, ya es parte de su semblante cotidiano pero en ausencia de platea, cuando la incorrección se reviste de poder, no hay ninguna necesidad de mezquinar comentarios soeces, groseros y hasta misóginos. Después de tanto esfuerzo, una transparencia on the rocks es bien merecida.

Si bien es cierto que Zeus no fue equitativo en la distribución de habilidades cuando arrojó a los tres al mundo, el bartender hace su magia y funciona cual compensador en un debate que mixtura reclamos de facturas con tímidas catarsis. Dos de ellos, los menos versados en el arte de la palabra dicha, se aferran al cristal del vaso con vehemencia para soltar la lengua en una dialéctica de sofistas. Contorneando el enojo, el Ing. Roberto Terzariol, el Mgter. Jhon Boretto y el Ing. Agr. Marcelo Conrero no escatimaron saliva argumentando sobre el balance del debe/ haber en una de sus últimas tertulias. Un diálogo sin intención de dialogar de manual en el que cada cual se propuso exponer el motivo que más lo consternaba y que por supuesto, era el único válido.

El primero -no necesariamente en ese orden de oradores- sostenía que las reformas impulsadas para la próxima Asamblea Universitaria lo hacían quedar como un mente captus en su Facultad de señores feudales -la cita no es textual, ni el término para describir su propia imagen pero deberá comprender, querido lector, el manual de estilo nos impide reproducir los improperios así como también la virulencia del discurso-, ya que era imposible esconder que iban a quedar claramente desfavorecidos. Además de la efigie que proyectaba, otra enorme preocupación era que al agregar sin consenso la cláusula de los 2/3 para próximas reformas, quedaban constreñidos al intentar dar marcha atrás si se confirmaban sus peores presagios. Reforzando su propia percepción y como respuesta a su dilema, sus interlocutores solamente le devolvieron comentarios tabernarios sobre el tema del tamaño.

El segundo atizaba que a él lo habían embarcado en el tema de la elección directa, cuando llevaba una trayectoria de años oponiéndose y que seguramente iban a empezar a salir documentos en los que él y su espacio político habían usado las más disímiles ocurrencias para obstaculizar cualquier avance en ese sentido. En esta ocasión, los chascarrillos se focalizaron en la cantidad de secretos guardados que encontraría si revisaba bien el baúl.

Por último, el Secretario General reclamaba que se había roto el alma -otra vez, no es textualmente lo que expresó- para escalonar los vencimientos de los contratos y concentrarlos en las cercanías de las vacaciones, de manera tal de disminuir las posibilidades de conflicto. Sin embargo, por atender a pruritos democráticos habían cedido en trasladar la Asamblea a noviembre, ofreciendo un escenario inmejorable para las potenciales protestas de trabajadores en un momento en que el tema de las renovaciones ya va a estar más que caliente. Acá a nadie se le ocurrió un comentario gracioso.

La noche se hacía presente y ninguno de los tres obtuvo una respuesta que solventara sus preocupaciones. Pero uno de ellos sonreía más, pese a beber menos.

Anuncios

Números rojos

Falta una sota

Sobran dos reyes

Cuerpos de jota

Contra las leyes

anfisbena

Hay quienes hacen de la obsecuencia un modo de vida, siempre y cuando el timón se oriente a la sumisión de quien ostente el poder. Resulta un cálculo simple de ecuación perfecta -o una perinola falsificada- donde siempre se gana; aunque podríamos preguntarnos ¿Qué se gana además de un mote condenable?

Las actuales autoridades de la Asociación Gremial San Martín son un ejemplo singular de amabilidad para el que porte el bastón de mando: Durante tres años fueron fervientes tamaritistas, juraron que el primer vástago que parieran llevaría por nombre Francisco cuando el por entonces rector les asignó un terreno dentro de la fortaleza imaginaria de Ciudad Universitaria donde construyeron su reducto. A tal punto llegaba la devoción por el físico que fueron los primeros en proponer que fuera reelecto en la Asamblea prevista para 2016.

Por aquellos días, los nodos alzaban las banderas del populismo como acérrimos defensores del gobierno kirchnerista, justificados en el ventajoso convenio colectivo de trabajo que el ex presidente Néstor había firmado con Nelson Farina. Sin embargo, las nubes del horizonte para mediados de 2015 los llamó a tomar distancia y la ola naranja del sciolismo que no fue no logró seducirlos, aunque con cierta previsión taimada mandaran a pedir material de campaña que era prolijamente archivado apenas llegaba.

Así las cosas, las reuniones en el Rectorado se dieron con menos frecuencia, los referentes de la gremial abandonaron los sitios que solían frecuentar y consecuentemente, terminaron poniendo los pocos votos que les respondían para la elección de los Drs. Hugo Oscar Juri y Ramón Pedro Yanzi Ferreira.

Luego de unos meses de veneración por las acciones de la actual gestión rectoral, hay numerosas rumores que dan cuenta sobre largos paseos de los dirigentes sindicales por los campos cercanos a DASPU, donde se los observa hacer grandes aspiraciones intentando percibir lo que no todos pueden y poner el dedo húmedo a la intemperie para ser los primeros en notar la dirección de la más leve brisa.

Así las cosas, la semana pasada se presentaron los proyectos para la reforma política y lo que el Macrismo Universitario proclamaba se plasmó en una propuesta múltiple de Rectorado bastante ambigua. Sin embargo, ahí estaba la Gremial San Martín para proponer la simple ponderación que era apenas balbuceada por las autoridades universitarias.

Todo parece indicar que algo notaron, dado que ya están actuando como los empleados del mes de quien detenta el poder -en este caso dentro de los No Docentes- y que con esa reforma lo va a acrecentar notablemente, ya que la mitad de los votos de este claustro provienen de la Facultad de Ciencias Médicas, donde sigue acaudillando el eterno Carlos Vallejos.

Cuando la mentira es la verdad

teatromedieval01

Nosotros, estas tres almas -porque tres es número cabalístico- que circulan por los laberintos de la Universidad Nacional de Córdoba desde hace más de 400 años, solamente queremos saber dónde estamos.

Nosotros que a lo largo de los siglos hemos establecido contacto con las sociedades secretas y las conjuras políticas que habitan sus pasillos, creemos que únicamente se trata de hacer conocer lo que ocurre en la Casa de Altos Estudios, sin escatimar enfoques, estilos o abordajes.

Nosotros, informantes y desinformados estamos cada vez más entrelazados en un tejido de conspiraciones, acuerdos y traiciones que explican los destinos de La Casa de Trejo aunque sean sucesos inexplicables para cualquier mente racional.

He aquí el caso:

Cuando en la nota del pasado equinoccio de primavera, el Obispo habló sobre la “re-re” elección del Ing. Gabriel Tavella como presidente del directorio de DASPU, la primera sensación fue dolorosa. Al parecer,  quien en el pasado luciera una florida pluma al servicio de su fina ironía, dotada de circunloquios caústicos y hexámetros cínicos, había sucumbido ante la sumisión que imponía el poder con su mirada de hielo a la distancia. O tal vez la senectud lo habría vuelto un rácano de la tinta y el papel como consecuencia de una creciente afección en su capacidad auditiva porque la cantidad de errores en los nombres de los protagonistas de la interna de DASPU solo podía entenderse si la nota le había sido dictada por teléfono.

Sin embargo, nostra culpa, fue que  subestimamos al escriba ya que  ahondando un poco el análisis resulta evidente que el mensaje era “nadie es quien parece ser”. Al levantar el telón, las luces desdibujaron los espejismos que en el pasado trazaban un escenario ahora inexistente y las posiciones se modificaron:

  • Inés Pastorino, dice representar a los trabajadores no docentes y se comporta como el más fiel representante de la patronal a la hora de discutirles (y cercenarles) los derechos a los empleados de DASPU,
  • Sandra Mutal prácticamente provocó un cisma en Cambio Universitario cuando se lo eligió a Tavella la primera vez y ahora, haciendo caso omiso de sus instintos emuladores de Enrique VIII, encabezó la cruzada por la “rere”,
  • Esther Galina, que es Tamarit sin bastón y con falda 7/8 , apoyó al Ingeniero después que éste desatara la furia del exrector con las opiniones sobre su salud,
  • la izquierda tuvo un voto y dos candidatos cuando normalmente es al revés,
  • los votos vallejistas apoyaron la reelección después de dedicar el último año a hablar mal de la gestión.
  • Solo la representante de Patricia Altamirano hizo lo esperado y no fue.

Haciendo gala y honor de su condición como fiel servidor en la Orden de los pobres caballeros de Cristo y del templo de Salomón, Gabriel Osman nos llama a la reflexión al final de sus palabras con la frase falsa: “No hagan bola”. Pero el juego de las figuras y los fondos no surte efecto entre semejantes, sabemos que pretende anclar nuestro centro de atención allí porque es donde está su conclusión adulterada, esa máscara para ocultar la verdad.

El encadenamiento de elucubraciones vagamente redactadas es el laberinto donde esconde lo que sabe y no le dejan decir. Hasta último momento hubo una tremenda puja entre quienes apoyaron a Tavella desde el comienzo de los días y un acuerdo forjado entre Carlos Vallejos, Patricia Altamirano y Juan Marcelo Conrero, con la bendición  del Rector Hugo Juri, que en ningún esquema lograba perforar el techo de los 4 votos.

La falta de neutralidad del Rector no fue por pasividad, sino una apuesta por uno de sus muchachos, que el cronista olvida -intencionalmente- mencionar en su detallado análisis para las masas adictas a su homilía (aunque desde esta redacción podamos replicarle “Non nobis, Domine, non nobis.”).

 

El banquete

Banquete, Musée du Petit-Palais, MsHistoire du Grand Alexandre

Desde el nacimiento de la civilización, una de las herramientas más eficaces a la hora de servir intereses políticos ha sido el banquete y aunque el uso y la costumbre hayan deteriorado el ceremonial con los siglos, se trata de un minucioso arte practicado por especialistas.

En el momento en que el Honorable Consejo Superior lo ungió como Secretario General de la UNC, el Ing. Roberto Terzariol asumió que estaba allí por su capacidad profesional y que todo se trataba más o menos de lo mismo: hacer puentes. Sus tiempos de estudiante no fueron años de rosca y café rancio en la mesa de barsuchos como puede contar el curriculum de la mayoría de los miembros de la gestión Juri-Yanzi y ciertamente, sin acreditar antecedentes de militancia partidaria, supo que sus movimientos iban a ser severamente monitoreados.

Sin embargo, ni bien estuvo sentado en su despacho de las baterías D, el Ing. Terzariol desbarató el acuerdo con la Gremial San Martín para reemplazar los despedidos, haciendo pública la componenda y permitiendo que el malestar y la amenaza de conflicto llegaran a los oídos del Rector. La jugada obligó a recalcular y rápidamente el Ing. Agr. Jorge Dutto, Prosecretario General, dio un paso adelante, nombrando a dos (2) amigos en la Secretaría General. Fue suficiente para que la sospecha de Terzariol quedase confirmada: a él no le iban a permitir ni arrimar nombres porque ya se sabe, las horas de pasilleo cuando se es estudiante rinden frutos décadas más tarde cuando se gana una Asamblea.

Pero el Secretario General no sabe de místicas ni rituales y lejos de amilanarse, decidió que no iba a estar peleando espacios de a uno y organizó un gigantesco asado para todo el personal de la secretaría general, dejándole dos (2) nombramientos a Dutto y metiéndose en el bolsillo a decenas de empleados. Imaginemos que si normalmente un asado es una generosa manera de agasajar al personal, en estos tiempos de Cambiemos es una demostración de amor.

Ocurre que en los sinuosos senderos de nuestra fortaleza universitaria, hasta las demostraciones ostentosas para ganar la confianza de los súbditos requieren de maestría y de respetar cuidadosamente las formas, de lo contrario, nuestros intereses quedan expuestos vulgarmente.

Fue así como menospreciando el arte de los banquetes, el Secretario General cometió un error garrafal y se olvidó de invitar a las dependencias de la Secretaría que trabajan en calle Artigas. “Si nos van a tener en cuenta de esta manera, sería mejor que nos pasen a la SPGI(*)” se escuchó decir entre los numerosos abogados que pueblan (entre las 11 y las 12) las oficinas más bonitas de la UNC.

 

(*) Secretaría de Planificación y Gestión Institucional.

Un tigre morado

Pienso en un tigre. La penumbra exalta

La vasta Biblioteca laboriosa

Y parece alejar los anaqueles;

Fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,

él irá por su selva y su mañana

Y marcará su rastro en la limosa

Margen de un río cuyo nombre ignora.

“El Otro Tigre” (Jorge Luis Borges)

13460772_10153512331537016_1202981206_o

Córdoba, 14 de Junio de 2016

 

Martes en que sesiona la nueva configuración del HCS en 3 de los 4 claustros recientemente votados  y que causalmente es el día  que los romanos consagraron al dios de la guerra con el lobo y el pájaro carpintero como símbolos. Resulta al menos llamativa la ausencia de los protagonistas de esta saga 2016/2019, Hugo Juri y Marcelo Conrero, rector consagrado y sindicado como rector en las penumbras, Luis XIII y Jules Mazarino de la Docta posmoderna, as you wish.

Los nodos se esparcieron alrededor de la mesa circular visibilizando la situación incierta de los despidos en la UNC como quienes admiran expectantes el péndulo a la espera de una respuesta. Secretamente, aguardaban que el Dr. Juri cumpliera su palabra empeñada en la última sesión y brindara un informe pormenorizado de la situación en cada área donde existen contratados pero la máxima autoridad de la Casa de Trejo ni siquiera apareció por el salón.

Los honores de rector en ejercicio estuvieron a cargo del Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira, decano de Derecho y vicerector, el eterno Conde Parzival que repuesto de la última derrota en su feudo esbozó una respuesta en tono firme y ofreció a su más fiel consejero como intermediador: el mismo. En la mirada vertida sobre los presentes con la mandíbula trabada quedó escrita la orden de Juri a su segundo para que diera la cara por los despidos. Ratificando que siempre está a la altura de las circunstancias, el polifuncional Yanzi Ferreira demostró su cuero duro cargándose al hombro la situación y haciendo uso de las chicanas que los siglos le han convertido en mañas identitarias, logró sortear los reclamos de los distintos sectores por una resolución rectoral que diera más garantías que una declaración de prensa sobre la supuesta renovación de los contratos de los trabajadores.

Fue una jugada de pizarrón la que procedimiento mediante, dió inicio a la tan ansiada sesión del Honorable Consejo Superior sorteando la responsabilidad de dar una respuesta concreta a la angustia reinante. O fue quizás simplemente la coalición oficialista, como un tigre que por fin se hace un festín de carne de cristiano, que descubre el gusto de imponer su mayoría. Inapelablemente.

A nadie le pasó desapercibido que la reunión tenía un único y principal objetivo: hacer aprobar la nueva estructura orgánica de la Universidad Nacional de Córdoba a como diera lugar. Puesto que del caos emergerá el nuevo orden que no es más que una nueva y fugaz estructura de dominación institucional.

 

Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene

Ojos de cielo, ojos de cielo,

no me abandones en pleno vuelo.

Ojos de cielo, ojos de cielo

toda mi vida por este sueño.

HOJ

Detrás de sus seductores ojos claros color del cielo, se esconde un genio. Todos lo saben, es un mal genio. Los muchachos lo comprobaron pocos minutos después de subir abrazados (si, del brazo y no logramos obtener explicaciones del hecho) los dos pisos del Pabellón Argentina hasta las oficinas del Rector.

A Jhon Boretto y Marcelo Conrero se les notaba el buen humor en la sonrisa sincera dado que algunas cosas estaban comenzando a marchar como esperaban y habían logrado repartir el poder de la manera que mejor les convenía: uno haciendo alarde de mover todos los hilos y el otro manteniéndose en las sombras para evitar dar explicaciones por decisiones que comparte pero no piensa defender públicamente.

Cuando el Doctor Hugo Juri recibió a los muchachos luego de una llamativa espera, les espetó si creían que él era un imbécil (el epíteto no es textual porque en esta redacción, guardamos las formas y el manual de estilo). Era evidente la molestia que lo aquejaba habiendo  hecho nuevamente el papel de una autoridad que no conoce lo que  pasa a su alrededor y las inevitables comparaciones con De La Rúa que lo sacan de quicio.

El Rector no podía entender cómo lo habían convencido de que las cesantías de los trabajadores en la UNC no iban a generar ningún inconveniente, pero tuvo que simular saber de qué hablaba en la última reunión del Honorable Consejo Superior para finalmente prometer de palabra una prórroga a todos los trabajadores contratados, que todavía no se concretó en resolución.

La hipotética lista de los militantes que elaborara Jorge Dutto, y la supuesta conformidad del gremio no docente  -siempre y cuando le dejaran nombrar la mitad de los nuevos reemplazos- se vino abajo cuando el flamante Secretario General,  Ing. Roberto Terzariol en una reunión con varios miembros de la Comisión Directiva de la Gremial San Martín dijo que la lista de despedidos ya había sido acordada con Silvia Aguirre y Jorge Dimarco. En ese momento todos se dieron cuenta que no habría tales listas y que el negocio era echar a todos para poder repartirse entre la Alianza de gobierno y la Gremial los puestos liberados. Terzariol había arruinado la sorpresa porque estaba seguro que a él no le iban a dar un solo lugar.

La furia del Rector era incontrolable, le estaban haciendo perder apoyo y popularidad en los primeros momentos de su mandato por revanchismo y un afán de pagar deudas políticas. A partir de ahora, él personalmente se haría cargo de ese asunto.

El descenso por la escalera del Pabellón Argentina no fue tan feliz. Boretto y Conrero aprovecharon y se repartieron las llamadas telefónicas que debían hacer para contener a los decanos aliados, quienes están cada vez más incómodos con el estilo de los muchachos. Quizás la próxima vez entonen un cover de Víctor Heredia con más éxito.

Desgracias de Parzival (Libro III)

parzival450

Aquí se empieza el cantar del conde Parzival,

El día que sus gentiles demonios lo abandonaron

Y a otros con votos y favores acompañaron

Puesto que sería una mujer de semblante estival

Quien traería la triste noticia hasta su despacho

Aquella jornada en que Silvia del Huerto Aguirre Mathieu asumió el cargo de Secretaria General de la Asociación Gremial de Trabajadores de la Universidad Nacional de Córdoba “General José de San Martín” en el Salón de Actos del Pabellón Argentina, a todos generó la impresión de ser una mujer olvidadiza, quizás también fácilmente sugestionable. Fue al término de su discurso de asunción que un miembro de la comisión directiva decidió increparla con vehemencia, al punto de obligarla a tomar nuevamente el micrófono para hacer un reconocimiento al liderazgo y la trayectoria del “compañero Carlos Vallejos”.
En ocasión de la última Asamblea Universitaria en el mes de marzo pasado, quedó flotando la duda en la Sala de las Américas: ¿Sería Silvia del Huerto Aguirre Mathieu una mujer algo indecisa o estaban frente a una hábil oportunista? Ella supo esperar  que pasaran horas interminables de discursos hasta que se concretara la primera votación para recién ahí, con todo definido, pedir la palabra y justificar su voto y el apoyo del gremio de los No Docentes al por entonces candidato, Dr. Hugo Juri.
El tiempo fue transcurriendo entre urnas y fue el día en que sufragaban los graduados de la Universidad Nacional de Córdoba que la mujer de semblante estival demostró carácter contra lo que parecían indicar los antecedentes citados. Cuando se habían contado y vuelto a contar los votos de los consejeros por los egresados en la Facultad de Derecho y era irremontable la diferencia de 18 votos por la que los candidatos del Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira quedaban fuera del Consejo Directivo, todos se dieron cuenta que Tomás Juncos, el eterno aliado del Decano, con su lista UEU de egresados, había cosechado exactamente 18 votos.
El Vicerrector y decano se había encerrado solo en su despacho apenas se abrió la primera urna y empezó a oler a desastre, al terminar el recuento los operadores de Yanzi –nuestro eterno Parzival–  se miraron y se dieron cuenta que Juncos había desaparecido. Todos daban por sentado que él tenía que ir al decanato a llevar las malas nuevas, ante su ausencia y la reticencia de todos, la Secretaria General de la Gremial y consejera por los No Docentes de la Facultad de Derecho, tomó las planillas con los resultados y encaró con envidiable resolución para las oficinas del Decano.

 

“Comed, conde, de este pan, bebed, conde, de este vino,

De cautiverio saldréis si hacéis lo que yo os digo,

Si no, en todos nuestros días no veréis ningún ser vivo.”(*)

(*) Anónimo, Poema del Cid, Editorial Losada, Buenos Aires, 1963.

Champagne para la mesa 4

geraiges

El mediodía gris luego del cambio de posiciones en la Sala de las Américas encontró a cada facción reunida para brindar en distintos lugares cercanos al Pabellón Argentina.Curiosamente, al ingresar en la pizzería que eligió el clan del rector saliente Francisco Tamarit, estaban entre sus comensales la familia feudal de la Facultad de Derecho. Primera señal para el físico más popular de Córdoba que los nubarrones no se disiparían y que pasar el mal trago del acto de cambio de autoridades no iba a ser tan tranquilo ni acogedor.

Pero las ingratas coincidencias no cesaron allí. En plena degustación de la entradita que sirven para calmar la ansiedad, ingresó a la pizzería la cúpula de la Gremial San Martín en pleno: aquellos que ejercen el poder públicamente y los que lo hacen desde las sombras, acompañados del ex interventor Geraiges. La llegada de los representantes no docentes fue una verdadera sorpresa para todos los presentes ya que los triunfadores festejaban su asunción en otro viejo restaurante de Ciudad Universitaria.

Tamarit, con los reflejos intactos y haciendo gala de no haber perdido ni un gramo de su sentido de la oportunidad, llamó a un mozo y  pidió que acercara  una botella de champagne a la mesa de los gremialistas con la siguiente esquela: “Éxitos en la gestión. Nosotros los hubiéramos invitado al festejo. Pancho y amigos”.

La tercera sorpresa fue la más grande: todos los dirigentes sindicales se levantaron con su copa a brindar con la mesa tamaritista, sin que quedara en claro si no habían entendido la ironía, si la tomaban como un buen chiste o si el estilo servil de esta conducción se extendía hacía todo el que alguna vez había tenido poder.

Sin importar cuál haya sido la interpretación de los agasajados, sabemos desde Troya que las peores guerras se han desatado por no hacer correctamente las invitaciones cuando hay una fiesta. Un dato a considerar con cuidado.