Democracia exacta

dogs-and-rabbits

En la memorable mañana del sábado 19 de Noviembre, el oficialismo encaró hacia el Pabellón Argentina con la indisimulada custodia del elenco estable de la represión en la UNC. Algunos ojos asombrados no lograban salir del dilema en que el colectivo asemejando una corte monárquica, marchara al grito de “Democracia, democracia”.
Se trataba de un un acting extremo, donde el desfile de funcionarios intentaba provocar sin ningún éxito la reacción de los estudiantes que participaban de la toma. Ningún cántico improvisado durante la acreditación de asambleístas en la Facultad de Ciencias Médicas logró siquiera conmover la madurez estoica de los amotinados que encarnan los valores de la democracia, jóvenes que de tan correctos devienen en aburridos.
Entre los personajes de la corte, se destacaban las actuales autoridades, pero también las pasadas, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, caras que de tanto continuarse son un eterno déjà vu.
La mención no resulta aleatoria ya que la FCEFyN es una Unidad Académica que acredita una larga trayectoria de defensa de la democracia, ejercida fusta en mano y prohibiendo homenajes a sus desaparecidos o levantando mesitas de las agrupaciones estudiantiles.
Esto podría hacer que cualquier malpensado concluyera que el reclamo de democracia era un traje de ocasión. Sin embargo, para muestra de la manera en que se concibe la democracia en las manos exactas basta un botón, pero tenemos varios de ellos.
Es de público conocimiento que en el mes de septiembre vencían los mandatos para los Directores de Departamento en la Facultad. No obstante,  recién fue generado el calendario electoral a partir de octubre, con los mandatos claramente ya vencidos. Acorde a las improlijidades, las elecciones se llevaron adelante el día 27 de octubre. En el Departamento de Enseñanza de la Ciencia y la Tecnología estaban en condiciones de votar 18 docentes, de los cuales 17 concurrieron a las urnas. La Dra. Rossana Forestello obtuvo 3 votos como candidata a Directora, mientras que la Ing. Patricia Corvera consiguió 4 apoyos para el cargo de Sub-directora, con 14 y 13 votos en blanco respectivamente.
La Res. Decanal 745/2010 establece en su art. 27 que “La función ejecutiva del Departamento será ejercida por un Director que tendrá la responsabilidad por el funcionamiento y operacionalidad del mismo.”, para agregar más adelante en el mismo artículo “Para ser electo Director se requiere obtener más de la mitad de los votos emitidos.”
Ante esta situación la no se pudo proclamar Director ni Sub-director, por lo que elevó las actuaciones para que se cumpla con lo que pauta la Res. Decanal en el mismo artículo: “De no darse en la primera votación esta situación, se procederá a efectuar una nueva, que se realizará entre los dos Profesores más votados anteriormente” y se convoque a una nueva elección para el Departamento de Enseñanza de la Ciencia y la Tecnología de la FCEFyN.
La sorpresa fue que repentinamente en la sesión del HCD del viernes 25 de noviembre, en un único punto del temario se propuso la aprobación en bloque de la designación de todos los directores de departamento, escondiendo en un alijo el nombramiento de las docentes irregularmente elegidas.

Todo lo anteriormente relatado, fue aprobado por encendidos demócratas de carne y hueso que no dudan en pontificar con frases tales como: “Queremos expresar, una vez más, nuestro enérgico repudio a toda forma de violencia empleada para forzar cualquier pretensión, desconociendo los mecanismos democráticos que deben prevalecer siempre, a fin de fortalecer a la Institución en lugar de debilitarla, como ocurriera en este ´sábado negro´”.
Nos quedamos pensando en esta redacción si la hegemonía de los ingenieros en esa Facultad conlleva definiciones desconocidas para el resto de los mortales sobre el significado de los conceptos “mecanismos democráticos” y “siempre”.

Anuncios

Cada cual atiende su juego

aldon

Que un médico cordobés ex ministro de De la Rua, que un antiguo reformista sin más virtud que la de haber encarnado las funciones de decano y rector a fuerza de coraje y astucia, se interne en el fango de las negociaciones y enfrente serenamente a la acción colectiva del nuevo sujeto estudiantil para tallar su busto en el bronce de la historia, parece de antemano imposible.

El ocaso de la reunión dejaba un sabor extraño en el ambiente. Siempre permanecían los cinco, todos juntos o en tribus, haciendo comentarios y raccontos exagerados de lo que en realidad había ocurrido. El ritual ocultaba la verdadera intención que era medir las posibles consecuencias de los acuerdos que trabajosamente –o a fuerza de casualidad- habían alcanzado minutos antes.

Santa Cecilia de Roma musicalizó el martes de acuerdo a sus armonías, lo que para el devoto Vicerrector significó salir a las apuradas para pergeñar algún ardid que le permitiera seguir entorpeciendo con sutileza la elección directa a la que jamás había respaldado. Los fines y los principios suelen enredarse y le complican al Dr. Yanzi Ferreira continuar el disimulo ante los muchachos que garantizarán su investidura los próximos 29 meses que le queden de mandato.

El Rector tuvo que salir corriendo como quien asiste a una emergencia para atender los medios de comunicación que lo aguardaban en la puerta de su despacho. En su racionalidad sabía que debía dejar a los decanos en una encerrona: después de todo, habían agitado tanto la directa, solo con la intención de ocultar su interés en cambiar la correlación de fuerzas, que ahora no podían negarse. Se veía a sí mismo como en un sueño pensando más en los libros que en los diarios, trascendiendo a la historia como el Rector que concretó la elección directa en la UNC, desnudando los grandes fracasos del progresismo simbolizado primero en Scotto y algo borroso, luego en Tamarit.

Uno de los frecuentes contertulios, en su carácter de exdecano y actual funcionario, asintió ante la propuesta del Rector. No lo elogió excesivamente, pero hizo las cuentas sobre como los iba a complicar a los que se la habían jugado a fondo y ahora debían explicar la mesura.

Uno de los decanos jóvenes arguyó mascullando que la posición que él venía sosteniendo era avalada por toda su facultad y que por lo tanto no podía dar marcha atrás sin una consulta a su comunidad. Todos disimularon la sonrisa frente a tal ataque de democratismo del “Sí, se puede”.

El otro no dijo nada, dejó transcurrir la reunión con gesto distraído, pero quienes lo conocen bien saben que estaba muy concentrado. Sus pensamientos deambulaban por aquellos carriles que le permitieran dar un apoyo a la iniciativa del Rector y conseguir lo que buscaba.

Su primera conclusión fue que había que aprobar la incorporación de todas las corporaciones que se pudiera al Consejo Superior, eso no había estado en la parte caliente de la discusión y no podía obstaculizar el acuerdo –salvo con un sector minoritario y siempre berrinchero del nuevo sujeto estudiantil-.

La segunda era que no habría lugar para ningún cambio en la ponderación entre los diferentes claustros para la elección de Decano y mucho menos entre los 3 estamentos docentes.

Finalmente, una vez aprobado quitarle la atribución a la Asamblea Universitaria de elegir al Rector y establecido que se lo hará por elección directa, solo resta dejar lo suficientemente impreciso quien lo reglamentará. De esa manera, en pocos años se lo puede hacer a través del Consejo Superior y ahí aprobar la ponderación simple.

Todos creían que el Rector Hugo Oscar Juri había hecho una jugada magnífica, él sabía que podía ser su gran jugada.

Three to tango

Había una vez, una casa con tres
Personas en una mesa
Uno en inglés, otro hablaba en francés
Y el otro hablaba en caliente
Cada uno mantenía su conversación
Que giraba en tres temas en cuestión
Amor libre, propiedad y represión

manesse2

Eran tres versados paladines en las discusiones políticas, sobre todo, en las que tienen lugar alrededor de una mesa de bar. El arraigo al uso de chicanas, ironías, cinismos y falsas metonimias, ya es parte de su semblante cotidiano pero en ausencia de platea, cuando la incorrección se reviste de poder, no hay ninguna necesidad de mezquinar comentarios soeces, groseros y hasta misóginos. Después de tanto esfuerzo, una transparencia on the rocks es bien merecida.

Si bien es cierto que Zeus no fue equitativo en la distribución de habilidades cuando arrojó a los tres al mundo, el bartender hace su magia y funciona cual compensador en un debate que mixtura reclamos de facturas con tímidas catarsis. Dos de ellos, los menos versados en el arte de la palabra dicha, se aferran al cristal del vaso con vehemencia para soltar la lengua en una dialéctica de sofistas. Contorneando el enojo, el Ing. Roberto Terzariol, el Mgter. Jhon Boretto y el Ing. Agr. Marcelo Conrero no escatimaron saliva argumentando sobre el balance del debe/ haber en una de sus últimas tertulias. Un diálogo sin intención de dialogar de manual en el que cada cual se propuso exponer el motivo que más lo consternaba y que por supuesto, era el único válido.

El primero -no necesariamente en ese orden de oradores- sostenía que las reformas impulsadas para la próxima Asamblea Universitaria lo hacían quedar como un mente captus en su Facultad de señores feudales -la cita no es textual, ni el término para describir su propia imagen pero deberá comprender, querido lector, el manual de estilo nos impide reproducir los improperios así como también la virulencia del discurso-, ya que era imposible esconder que iban a quedar claramente desfavorecidos. Además de la efigie que proyectaba, otra enorme preocupación era que al agregar sin consenso la cláusula de los 2/3 para próximas reformas, quedaban constreñidos al intentar dar marcha atrás si se confirmaban sus peores presagios. Reforzando su propia percepción y como respuesta a su dilema, sus interlocutores solamente le devolvieron comentarios tabernarios sobre el tema del tamaño.

El segundo atizaba que a él lo habían embarcado en el tema de la elección directa, cuando llevaba una trayectoria de años oponiéndose y que seguramente iban a empezar a salir documentos en los que él y su espacio político habían usado las más disímiles ocurrencias para obstaculizar cualquier avance en ese sentido. En esta ocasión, los chascarrillos se focalizaron en la cantidad de secretos guardados que encontraría si revisaba bien el baúl.

Por último, el Secretario General reclamaba que se había roto el alma -otra vez, no es textualmente lo que expresó- para escalonar los vencimientos de los contratos y concentrarlos en las cercanías de las vacaciones, de manera tal de disminuir las posibilidades de conflicto. Sin embargo, por atender a pruritos democráticos habían cedido en trasladar la Asamblea a noviembre, ofreciendo un escenario inmejorable para las potenciales protestas de trabajadores en un momento en que el tema de las renovaciones ya va a estar más que caliente. Acá a nadie se le ocurrió un comentario gracioso.

La noche se hacía presente y ninguno de los tres obtuvo una respuesta que solventara sus preocupaciones. Pero uno de ellos sonreía más, pese a beber menos.

La envidia de los dioses

“I’ll tell you a secret: The Gods envy us. They envy us because we’re mortal, because any moment might be our last. Everything is more beautiful because we’re doomed. We will never be here again.”

elosisa-abelardo

El escenario mayor del Pabellón Argentina crecía en alboroto  a medida que pasaban las horas entre miradas de júbilo y dientes rechinantes disputando el nombre que regiría los destinos de la  Casa de Trejo. La impaciencia, conocedora del destino inevitable, comenzaba su misión empañando la corrección en el raciocinio de quienes sentían escapar la oportunidad otra vez pero algún viso de heroísmo adolescente iba a quebrajar el ensueño romántico de esos otros embriagados de euforia.

Fue el por entonces estudiante Matías Lingua quien decidió que debía irrumpir la historia, desafiar los oráculos y marcar a fuego su presencia: vivió su momento de gloria gritando desde la tribuna acusaciones al flamante rector electo por haber comprado votos y torcido voluntades de manera ilícita. El mérito no anidó en las salvajadas que pronunció a voz en cuello para todos los presentes, sino en haber provocado la intempestiva reacción del Dr. Francisco Tamarit, quien revoleando temerariamente su bastón de mando, prometió  ser el último rector elegido de manera indirecta.

Por aquellos días, Lingua todavía no era funcionario de Jhon Boretto, pero ya era de Boretto.

En los años subsiguientes, salvo en las ocasiones en que el Rector era interpelado por no avanzar en la reforma política, el ahora contador no lograba tomar el protagonismo que se había imaginado para sí el día que abandonó las siesta de viento y tierra en Montecristo. En algún punto el azar se puso de su lado y no le correspondió el honor de ser recordado maliciosamente: los rutilantes papeles de último presidente Morado de la FUC y de primer candidato Morado a presidente de la FUC que pierde en décadas, quedaron para sus adláteres Lautaro Blatto y Francisco Berzal.

Sin embargo, los intentos de  figuración nunca son suficientes para quienes se autoconsagran la Reforma hecha cuerpo y la presentación del Programa de Voluntariado Social encendió todas las luces del plató. A falta de paparazzi rondándolo por los pasillos de la Facultad de Ciencias Económicas, decidió que su muro de Facebook podía resultar efectivo y no conforme con colgar el enlace de la noticia revelada por La Voz del Interior, se animó a una bajada de cuño propio escribiendo: “Qué locura esto del avance de la derecha conservadora en la UNC, no?”.

Lamentablemente, las tentativas de vestirse cual polemista de prime time, no  lo devolverán al ruedo: el programa dice haber reclutado más de 200 voluntarios -sobre un universo de 100.000- y solo reúne menos de 50 para la foto. Además, se propone presentar como novedosa una idea puesta en práctica desde hace años en la UNC.

Tal vez, el propósito de ocultar al mundo su pertenencia a la derecha conservadora que expresan el gobierno del Ing. Mauricio Macri a nivel nacional y la conducción de los Drs. Hugo Juri y Ramón Yanzi Ferreira en la Universidad Nacional de Córdoba, sea una tarea digna de titanes. No obstante, de persistir en la proeza, sería recomendable pagar avisos clasificados en el matutino cordobés para reclutar jóvenes dispuestos a salir en una foto en vez de acreditar a los cronistas de siempre para que cubran el evento.

La reina de corazones

“Get to your places!’ shouted the Queen in a voice of thunder, and people began running about in all directions, tumbling up against each other; however, they got settled down in a minute or two, and the game began.

la-reina-de-corazones

El silencio era solamente interrumpido por el tañir de las cucharas en las tazas del café recién servido. Era una mañana fresca de esas que prometen un mediodía resplandeciente cuando el Dr. Alejandro Cecatto bajó tibiamente su mirada para reconocer una preocupación con su interlocutor: “Hay que hacer algo con Córdoba”.

La reflexión del presidente del directorio de CONICET no era gratuita ni novedosa sino una auténtica preocupación que anidaba hacía tiempo en su cotidianidad. Recordó el pedido que le hiciera al ex rector Francisco Tamarit para que mediara en el conflicto del Centro Científico Tecnológico; las advertencias que le hiciera llegar el vicepresidente de CONICET, Vicente Macagno después de su visita a Córdoba y la imagen de la Dra. Dora Celton se le aparecía recurrentemente como una usina de generación de problemas y nunca de soluciones.

Siendo la eterna directora del Centro de Estudios Avanzados de la UNC (CEA), Celton cimentó su futuro con argucias tales que no sucumbió ni ante la suma del poder universitario que ostentaba la Dra. Carolina Scotto durante su rectorado. Alguna vez, su permanencia estuvo en juego pero logró evitar el desalojo de la calle Vélez Sarsfield creando su primer engendro público: el CEA – CONICET, antecedente inmediato del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS).

Decía el autor de “Alice’s Adventures in Wonderland sobre la reina que estaba “llena de una furia ciega” como Celton que dueña de una personalidad avasallante, gusta de echar empleados (o hacerlos renunciar) solamente como forma de demostrar quién manda. Dado su temperamento, todos callan pero nadie desconoce que ha sido la socia “desde adentro” de la Facultad de Ciencias Sociales que facilitó al Rector Juri -o para ser más precisos, a Jhon Boretto- intervenir de hecho la flamante Facultad creando un nuevo estamento en el co-gobierno universitario: el de los investigadores de CONICET.  Esto es debido a que en la Comisión de Seguimiento de la normalización de la facultad está integrada por representantes de docentes, estudiantes y no docentes del CEA, la ex Escuela de Trabajo Social, el IIFAP y, con un estiramiento digno del mejor contorsionista, investigadores del CIECS “que no se sienten representados” por ninguno de los anteriores.

Sin embargo, no son las internas de una incipiente Facultad lo que preocupa a Cecatto: Celton es desde fines de 2015 la Directora del Centro Científico Tecnológico (CCT) Córdoba, órgano que nuclea a todos los institutos de investigación de doble dependencia en la UNC. Al llegar se ganó el apodo de “la reina de corazones”, en clara alusión a la obra de Lewis Carroll: lo primero que hizo fue reducir dedicaciones de experimentados empleados en puestos claves, lo que provocó las renuncias del Gerente y la Responsable de Administración de CCT. Esta decisión lejos de ser arbitraria, buscaba sacar de la institución a quienes ponían reparos ante su demostración de poder inaugural como fue la licitación del nuevo edificio que el CCT adquirió en las cercanías de ciudad universitaria pero fuera de ella de sus murallas imaginarias.

Una breve reseña para ilustrar su perfil: La licitación se encontraba avanzada cuando Celton se hace cargo del CCT pero haciendo caso omiso a tal gestión, exige la revisión de ese llamado y mantiene reuniones con un nuevo oferente, un tal Salvarezza, quien finalmente gana la licitación. El hecho de que el inmueble es inadecuado para oficinas no genera protestas de los trabajadores, aunque ya ha provocado accidentes de trabajo entre administrativos del CCT. Para sumar silencios cómplices, Celton le entregó la refacción del inmueble a una contratista cercano al Delegado Gremial de Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) en el CCT.

Pero las anécdotas antes mencionadas de la Reina de Corazones son menores respecto de lo que verdaderamente enoja al Presidente del Directorio de CONICET ( ¿Quizás porque nunca llegaron estas cuestiones a sus oídos?). La ira de Cecatto fue desatada al  enterarse que Celton había dejado sin renovación el contrato del Responsable de la Unidad de Vinculación Tecnológica del CCT Córdoba, un área clave para esta nueva gestión de CONICET: él personalmente le había asegurado a los trabajadores que no se seguirían los pasos del Ministerio de Modernización y se evitarían despidos en su dependencia.

No parece ser este el final de los caprichos de la reina de corazones ¿Esperarán que corte más cabezas para cerrarle definitivamente su camino al Directorio de CONICET?

 

La guerra de los premios (Se va la segunda)

Apogeo del conflicto

En los últimos días, se desató un periplo mediático y las trincheras de opinión en las redes sociales se colmaron de editoriales mal redactadas gracias a lo que algunos periodistas dieron en llamar “el capricho de Tatián”. Con la esperanza de que la claque al menos haya aprovechado para interiorizarse sobre la vida y obra de José Aricó, además de desempolvar algunas nociones acerca de la autonomía universitaria y las facultades de los consejos directivos, nos abocamos a un breve racconto de los premios que la Universidad Nacional de Córdoba ha entregado en sus últimos años.

La añosa Casa de Trejo no se ha privado de homenajear a los más variados personajes a lo largo de su historia. En los últimos tiempos, los reconocimientos y premios otorgados por las autoridades de los diferentes claustros han sido acompañados por acaloradas polémicas.

Así tenemos el Doctorado Honoris Causa que por iniciativa del Consejo Directivo de la Facultad de Psicología, el Consejo Superior le otorgó al Dr. Abel Pascual Albino, quien increíblemente sorteó el atento ojo de la Consiliaria Opo-Oficialista Patricia Altamirano pese a que el galardonado se dedicaba a solicitar causas penales para los médicos que practiquen ligaduras de trompa, entre otras tropelías. Que el único rebote serio de semejante desaguisado haya sido el reclamo de un consejero estudiantil en la Asamblea Universitaria de diciembre de 2015, fue un bajo costo para la desidia del progresismo autopercibido a la hora de revisar expedientes.

No le fueron en zaga la audacia del ex Rector Francisco Tamarit, que homenajeó al ex gobernador Eduardo César Angeloz, sobre quien no había que investigar mucho para oler que la única justificación de un reconocimiento era una jugada para la tribuna boina blanca que poco redituó. Tampoco se quedó atrás la consecuencia del Vicerrector y Decano de la Facultad de Derecho Ramón Pedro Yanzi Ferreira (quien esperamos haya dejado su cargo de Secretario de Posgrado o haya podido comprar más horas al día mediante alguna turbia negociación con Mephistópheles), que en un breve lapso declaró Huésped de Honor de la Facultad al prescripto Oscar Aguad y homenajeó con igual título al testigo privilegiado del accionar de las fuerzas del Operativo Independencia en Tucumán durante la última dictadura Joaquín Morales Solá. Hechos sobre los que ninguno de los fiscales de la milagrosa autonomía y la sacrosanta reforma tuvieron nada que decir.

Sin embargo, una facultad le entregó un reconocimiento al “compromiso social y político” a Milagro Sala y ardió Troya. Dadas las circunstancias y el exceso de publicidad que dicho evento hubo acarreado en los días pasados, no queremos dejar de mencionar la abstención de los consejeros de CAUCE (ex Enrique Barros) al premio Aricó para Milagro Sala otorgado por el Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Humanidades pero como además, somos reporteros old fashioned, evitamos entrevistarlos para no obligarlos a decir públicamente que “Héctor y Aquiles son lo mismo”.

 

La guerra de los premios

Génesis del conflicto

La Tribuna de Doctrina propiedad de la familia Mitre y conocida como Diario La Nación, publicó el día lunes una nota sobre un reconocimiento a Milagro Sala por su vasta tarea social. Las argucias del periodismo hicieron los honores para que sus lectores dieran por sentado que era la Universidad Nacional de Córdoba quien otorgaba el premio y no el Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Humanidades, responsable de la distinción José Aricó desde hace unos años.

Las confusiones respecto de las autonomías de las facultades son moneda corriente en el periodismo pero la nota está firmada por Gabriela Origlia, licenciada en comunicación social y egresada de la ex ECI, quien además se desempeña como colaboradora del diario El Alfil, dos datos que colaboran en llevar la balanza lejos de la ignorancia periodística sobre los asuntos universitarios.

En la mañana del martes, previa a la sesión ordinaria del Honorable Consejo Superior, se hicieron sentir desde los púlpitos en Facebook y Twitter de algunos decanos pertenecientes a Franja Morada los desacuerdos con el premio otorgado por la Facultad de Filosofía y Humanidades, haciendo gala de ser los voceros de la opinión de la UNC en su conjunto y de paso marcándole el terreno al Rector para su esperada declaración pública. Se sabe que en las fortalezas comprendidas entre Av. Rogelio Martínez y Vélez Sarsfield detrás del Parque de las Tejas, cualquier noticia por nimia que fuera es causal de una discusión sobre la autonomía universitaria.

El debate continuó creciendo allegro ma non troppo, avivado por el periodista estrella obsesionado con la renuncia de la Dra. Carolina Scotto a la banca en el Congreso Nacional hasta que el propio Rector hizo una declaración en Cadena 3, expresando su falta de acuerdo con la decisión de la Facultad de Filosofía y Humanidades. La respuesta del Dr. Juri resulta sumamente coherente ya que Milagro Sala se encuentra detenida en Jujuy después de algunos pases en el Poder Judicial propiciados por su correligionario, el Gobernador Gerardo Morales.

Para la tarde en que se votaría por unanimidad el llamado a Asamblea para Octubre próximo, el tema del premio Aricó ya era headline y materia de análisis para 4 (cuatro) piezas periodísticas del Obispo, lógicamente alarmado por la pérdida de excelencia institucional gracias a los análisis “berretas y esotéricos” que conducen al decano Tatián. Claro que la mayor preocupación según la rúbrica de Pablo Esteban Dávila es “la sociedad cuyos impuestos pagan la famosa autonomía” porque con seguridad, el premio Aricó desvela a la ciudadanía entera.

¿Quién hubiera imaginado que los debates en el Pabellón Residencial llegarían a perturbar una de las tantas redacciones que poseen los Mitre? ¿En qué momento las declaraciones del HCD de la Facultad de Filosofía y Humanidades se transformaron en material digno de una encuesta para La Voz del Interior? ¿Será el decano amo y señor de las palabras un enviado de la diosa Eris quien en el casamiento de Tetis y Peleo llegó con una manzana de oro del jardín de las Hespérides y desató el fuego en Troya?

 

Café para tres

cafe para tres

Hebe fue “la chispa” -un sobrenombre que a la anciana dirigente le encantaría portar- y el fuego se encendió. El silencio cómplice rayano en la omisión de los medios de comunicación masiva no conseguirían acallar roces de antaño ni siquiera en el oficialismo universitario.

La parquedad que se ha hecho carne en el Rector durante su segundo mandato frente a la Casa de Altos Estudios sucumbió ante la circunstancias como era esperable y espetó : “Yo no pienso salir a bancar la detención de Hebe de Bonafini” mientras su mirada de hielo se posaba firme sobre uno de sus muchachos con los que compartía el café.

El decano terrateniente tomó el coraje que no había tenido en discusiones anteriores y envalentonado después de presentar en sociedad la dote motorizada que el Ministro Busso entregó para el Campo Escuela,  trajo a colación que él había puesto el primer tweet sosteniendo que Juri como candidato a Rector era jugar en las grandes ligas.  Se apresuró también y le recordó que él mismo había realizado un encendido discurso en la Asamblea argumentando que era necesario un cambio de rumbo en la Universidad, así como estaba sucediendo en las diferentes esferas de gobierno, discurso que había cerrado con un emocionado “Sí, se puede” al mejor estilo aprendiz de Obama. O tal vez, esto último era solamente una estrategia para responderse a sí mismo quién era y qué honores merecía.

El Rector se sintió avasallado y, contrariando su estilo, no dobló la apuesta. Desde la sabiduría que se adquiere contando otoños,  intentó explicarle lo que significaba Hebe de Bonafini a nivel internacional al tiempo que se daba cuenta que la brecha generacional lo iba a obligar a darle una clase de historia que no podía suplir los baches fruto de la estulticia y la obcecación. Entonces decidió buscar un puente y le preguntó al otro muchacho, que fiel a su estilo, había estado bien callado: “¿Vos cómo lo ves?”

El otro decano hizo lo que siempre hace ante cada dilema y analizó cuáles eran los efectos que éste podía tener sobre su proyecto personal y político que guarda para el 2019. Tomó un sorbito de  su café, colocó las manos detrás de la nuca, tiró con los codos para atrás y sentenció: “No se puede ser Macrista y Reformista al mismo tiempo, esta es una disyuntiva que se nos va a agudizar día a día a medida que nos aproximemos al Centenario y que este gobierno siga derrapando”.

El Rector agradeció el auxilio y murmuró: “Eso es lo que quiero hacerle entender a éste”. Otra vez esa sensación fantasmagórica se aferraba en la reflexión  sobre su alianza histórica con una facción de la Franja que hoy se volvía incómodamente Macrista ¿Dónde quedaron aquellos reformistas que se lucían por exceso de pragmatismo y escasez de ideología?

El malestar le volvió anidar en el cuerpo. En honor a la verdad, les tenía que reconocer que aun con este exceso de fervor Macrista siempre habían permanecido leales a su figura así como también lo habían acompañado en sus sucesivas huidas.

Los sueños de Terzariol

 

los sueños de

Canta, oh musa, la ira que nubla la razón y tienta la desmesura.

Primero hubo un escándalo y luego, la tensa calma que aprobó sobre tablas la designación de Roberto Terzariol como Secretario General esa mañana brumosa de martes en que el Honorable Consejo Superior sesionó con una calculada ausencia del vicerrector quien llegó una vez que la votación estaba consumada.

El calendario electoral, suponía un desafío para demostrar los dotes que habían llevado al Ingeniero hasta ese cargo y esperó con ansiedad las elecciones de consejeros y consiliarios por el claustro de egresados para poner en evidencia su poderío en el territorio y demostrar sus dotes como operador político extramuros.
Los dioses le susurraban en sueños que para conseguir el primer objetivo debía incorporar al padrón a todos los asociados de los diferentes colegios profesionales. Que el reglamento indicara que cada egresado debía pedir su inclusión de manera individual con un formulario que es un anexo del mismo reglamento, no le importó, después de todo ¿Quién es un Secretario General para cuestionar la voluntad suprema de los dioses? Si no había tenido problemas en hacerse cargo de la Secretaría General con los votos justos, cuánto podría de preocuparle que la Junta Electoral y la de Apelaciones le dieran la razón sin ningún argumento y por la diferencia mínima.
Su otra apuesta era convencer a su aliado en las elecciones del 2014, el Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira, que diera la orden inapelable a su gente de votar la Lista de Patricia Altamirano para consiliarios y de esa manera esperaba arrimar el puñado de votos que entendía le aseguraban el segundo lugar a Avanzar y dejaba fuera del Consejo Superior a Claudio Orosz.
Intramuros, en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,  Épica -histórico adversario de Terzariol (bueno, una historia de los pocos años que pasaron desde que se peleó con ABM por un vuelto)- garantizó holgadamente su consejero, dejando un panorama bastante ajustado para la próxima elección de Decano. Como si no hubiera sido suficiente, de los 458 votos que obtuvo la lista del oficialismo de Derecho para consejeros, sólo 7 cortaron para apoyar a Avanzar en consiliarios. Parece que no solamente los muchachos de Agro le juegan sucio al Ingeniero, ésta fue la segunda en un mes del Vicerrector.

En los próximos años, el 26 de mayo no será fecha en que el Decano de Ingeniería y Secretario General encuentre una buena excusa para descorchar. Quizás los susurros de los dioses en sueños no sean compatibles con las tradiciones vernáculas de locro.

La peste y la cólera

gargola
Canta, oh musa la ira que se apodera de la razón y tienta la desmesura.
Eran demasiados indicios en la lógica de Terzariol:  ¿Por qué la propuesta de su designación se trató sobre tablas y no tuvo un curso normal? Si el Honorable Consejo Superior aceptó  dar curso en el comienzo  de la sesión la renuncia de Alberto León y la designación de Jorge Dutto ¿No era lógico que debatieran también la suya? No había muchas explicaciones posibles. El decano de Exactas sabía que “los muchachos de Agro” están haciendo lo imposible para evitar designarlo Secretario General y reaccionó. 
La situación –pensaba- ya amerita confrontar directamente con el Rector y reclamar el cumplimiento de su promesa. La sesión del martes dejó demasiados resquemores en la desconfiada mente de Terzariol que esperaba ansioso fuera del recinto una votación que nunca iba a llegar.
Más tarde, Juri le aseguraría que nada de esto había sido maquinado por mentes diabólicas: nadie esperaba una amenaza de toma, ni los portazos que abroquelaron el curso normal de la agenda del día. Después de todo ¿Quién podía vaticinar  la discusión eterna sobre el organigrama? Pero una personalidad como la de Terzariol no se apacigua ante la simple palabra  del anciano líder: Sabía que Jorge Dutto deseaba ser quien estuviera a cargo de la Secretaría General durante el proceso de transición y, si era posible, durante las elecciones. Dicen los que rondan sin nombre por el Pabellón Argentina que los gritos retumbaron en todo el segundo piso  e incluso hasta en el vicerrectorado. La única forma de calmar al agitado Decano fue jurarle por los principios reformistas que se llamaría a una sesión extraordinaria el próximo martes, incluso antes de la comisión, para que nada ni nadie impida que esta vez sea designado. El “Gordo” espera que ésta sea la última vez que los muchachos le hagan de las suyas.