Una voz en el teléfono

 

Como es habitual entre las distintas generaciones, algunas formas de relacionarse suelen ser tensas y así como los reformistas de hace casi un siglo no comprenderían por qué los actuales morados dicen reivindicar el legado de los acontecimientos del 18, el actual Rector no termina de comulgar con las prácticas de sus muchachos.

Particularmente, el Ingeniero Agrónomo Juan Marcelo Conrero nunca dejó de hacerle sentir al Doctor Hugo Oscar Juri que había regresado a comandar la Casa de Trejo gracias a su iniciativa, mientras que al Rector no le caben dudas de que ocupa el despacho de Pabellón Argentina gracias a sus propios méritos y trayectoria. Quizás por consejo de sus colegas galenos, en general el Dr. Juri se cuida de dar rienda suelta a su mal humor con el decano de Ciencias Agropecuarias porque le teme a su capacidad de daño, su dedicación y su rencor. Sin embargo, la chispa que encendió el último altercado entre ambos tuvo su origen muy lejos de los lugares esperados ya que si hay algo que exaspera al “Gringo” es que lo llamen mientras está jugando River, y más aún que esto ocurra cuando está jugando mal como contra Argentinos.

Una voz en el teléfono

  • Decime, ¿Vos le diste esa información a Osman? Tanteó el Rector.
  • Claro, no voy a esperar que Brenda se adjudique haber mejorado el presupuesto universitario, respondió el Ing. Conrero mientras maldecía el enésimo pase equivocado de Pinola.
  • ¿Te das cuenta que eso es un error? Profundizó el Dr. Juri, a quien las artimañas de El Alfil le resbalan tanto como para leerlo varios días después que enfaticen primicias inventadas.
  • Una buena noticia nunca es un error, recibió por respuesta.
  • Mirá, si hubiese muchos imbéciles en la UNC que creyeran que la inflación anunciada por el gobierno es el parámetro a tener en cuenta para saber si el presupuesto es suficiente, lo mismo es un problema, porque en el 2016 el presupuesto de la UNC subió el 31% y en el 2017 el 50,2% y ahora no llega al 23%. Pero además ese ambiente festivo respecto al presupuesto desata los pedidos de fondos para sus facultades de todos los decanos.
  • Eso lo venimos llevando bien, intentó argumentar el Vicerector Administrativo, mascullando un insulto por una oportunidad perdida frente al arco de Argentinos Juniors.
  • Esto no se parece en nada a lo que habíamos hablado, llevo la mitad de mi mandato y solo inauguro obras empezadas por Pancho y no he conseguido fondos para construir un solo edificio.

El Ing. Conrero contuvo sus ganas de reprocharle que no había ayudado en nada su reticencia y sus exigencias para sumarse al gabinete nacional. El final del partido coincidió con el de la charla. Las despedidas fueron secas y frías, pero el “Gringo” ya había tomado una decisión: el 2021 queda demasiado lejos.

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El entierro prematuro

Aquella silueta que encendía cigarrillos con la mano que el celular le dejaba libre mientras daba tartamudeantes explicaciones y exageraba las gesticulaciones que lleva en el ADN, parecía haber quedado en el recuerdo de quienes guardan la imagen del Magister Jhon Boretto en épocas del scottismo. Por aquellos días, eran las exigencias de la rectora en su segundo mandato las que dibujaron la efigie desmelenada del por entonces secretario general cuando se veía obligado a convencer su tropa de apoyar las audaces decisiones que la Dra. Scotto llevaba adelante pero ahora, la fotografía volvía a corporizarse aunque bajo el dictamen del correligionario Dr. Juri.

Desde un lado del horizonte, el decano de Ciencias Económicas fatigando con gallardía la playa de estacionamiento de su facultad y del otro, el rector que recriminaba (una de las habilidades que posee nivel experto): “Yo esperaba contar con tu inteligencia, me has dejado cercado por las políticas más torpes y eso que el agrónomo no está”.

En su nuevo paso al mando de la Casa de Trejo, el Dr. Juri no puede soportar que hubiese sido tranquilizado sobre las dudas que le generaban la irresponsabilidad y la audacia del Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero con los argumentos que se apoyaban en la sapiencia del Sensei Boretto. Sin embargo, inexplicablemente de la mano de la gente de mayor confianza de este último había sido llevado a alinearse en las posiciones más ruines sobre la desaparición de Santiago Maldonado.

  • Ahora resulta que nosotros hicimos una declaración inentendible, culposa, que le cuidó el culo a la Bullrich, y hoy nos encontramos con que La Nación y Clarín empiezan a preocuparse del tema después de haberlo ignorado por semanas.
  • No es tan así Hugo, farfulló Jhon.
  • Yo nunca me eché atrás por definiciones de alta estrategia política, le clavé la renuncia al imbécil de López Murphy y no entiendo qué hago hoy defendiendo a esa montonera borracha, solo porque los muchachos sobreactuaron Macrismo.

El caballero de delicadeza sin igual para quedar bien con dios y con el diablo que funge cual decano de Ciencias Económicas no defendió a sus alfiles de la manera que su séquito lo hubiera esperado;

  • Son apuestas, algunos se convierten en héroes diciendo barbaridades y otros en ejemplos de intrépidos pelotudos, dijo.

Hasta acá el esbelto y gentil señor, la iba llevando pero no esperaba el último reclamo:

  • Sabés lo que más me indigna: Nosotros hacemos una declaración vergonzante, nos preocupamos por diluir cualquier responsabilidad del gobierno nacional, degradamos nuestra posición histórica (al menos la que yo creía), usamos los peores argumentos para no apoyar lo que pensamos y de golpe todos los medios de comunicación que nos daban letra empiezan a pegar el viraje sin avisarnos. Clarín y La Nación pasaron de no publicar la noticia sobre la desaparición de Santiago Maldonado a dedicarle varias páginas, y lo que es peor saben cosas que el inconsciente les filtra sin que se den cuenta.

La respuesta del Decano fue como siempre, en términos amables afirmando que el Rector exageraba, que estaba claro que se sentía más cómodo siendo una oposición por izquierda del Menemismo o una variante progresista de la Alianza que posicionándose frente a este gobierno.

La edulcorada contestación fue interrumpida por los gritos del Dr. Juri quien se despachó:

  • La Nación el miércoles 6 de septiembre ya reconoció que está muerto, lo dicen descaradamente, y nosotros estuvimos defendiendo que había que reprimir a los mapuches chilenos porque atacaron a los tehuelches argentinos. Hace años que no estoy pintado en una posición política tan incómoda y tu gente me llevó acá. Empezá a ver como pedimos la renuncia de Patricia Bullrich.

El entierro prematuro 1El entierro prematuro focus

¿Dónde está Santiago Maldonado? II Parte

Atardecía el primer viernes de septiembre y en las calles de las ciudades argentinas comenzaba a congregarse una marea humana bajo los signos de interrogación que encerraban la consigna “¿Dónde está Santiago Maldonado?”. Córdoba, La Docta, cuna de reformistas y emblema de la acción colectiva que en 1969 hibridó obreros y estudiantes en el Cordobazo, no fue una excepción.

La diversidad de manifestantes, familias, amigos, compañeros, conocidos, desconocidos y etcéteras colmaban la avenida General Paz desde Radio Nacional hasta que la calle cambia de nombre y más aún, mientras las murgas y comparsas marcaban los ritmos de reflexión y protesta, mientras la creatividad artística invadía el gris del asfalto, mientras un leve olor ahumado proveniente de los escasos puestos de choripán teñían de sabor el ambiente.

Sin embargo en el éter de Amplitud Modulada perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba, la realidad audible aportaba el lucimiento de las posiciones más retrógradas sobre los derechos humanos, siempre cuidando las formas ya que son conscientes que suelen recibir los reclamos de los oyentes residuales de tiempos mejores.

Last judgement

Por ejemplo, en el 580 del dial, un locutor de voz engolada acostumbrado a llenar los vacíos de ideas con numerosos “por supuesto” y algunas otras muletillas, era visitado por un columnista que recibía preguntas alrededor del vino a cambio de participar en un sorteo por una botella de tinto o blanco a elección. La primera pregunta que estuvo obligado a leer fue: ¿Dónde está Santiago Maldonado? Motivo suficiente para que se apartara de su expertise y dijera que estaba de acuerdo con que se hiciera esa pregunta pero que él creía que en Argentina desaparecía todos los días mucha gente por la explotación sexual y el tráfico de órganos. Incluso arriesgó un número al voleo, de 2 todos los días, mientras reclamaba que se hiciera una marcha por cada uno de esos desaparecidos y afirmaba que seguramente eso no ocurriría porque acá había intencionalidad política. Como si faltase elocuencia en el derrotero que acababa de expresar, la completó sosteniendo que la culpa no era de los gobiernos, sino de los ciudadanos que los elegíamos y en 4 minutos, con la aquiescencia del conductor, esgrimió dos falaces argumentos para sostener que es lo mismo cualquier desaparición que aquella cometida por el Estado y que el gobierno no es responsable ni siquiera de gobernar.

Paralelamente y como si se tratara de una realidad completamente ajena, el panorama de noticias que se leía por la FM de los SRT no la iba en zaga. Con la precisa redacción para traficar posiciones políticas a la que nos tiene acostumbrados, anunciaba que en Córdoba se llevaba adelante una marcha reclamando la aparición de Santiago Maldonado, informaba que había mucha gente lo que producía un caos de tránsito, por lo que recomendaba a los automovilistas evitar la zona, pero también le pedía a los transeúntes que se alejaran del lugar porque las columnas de gente eran imposibles de atravesar a pie, con la clara intención de aislar el reclamo.

Una semana más tarde, sigue resultando extraña la motivación de aquellos trabajadores que se paran frente al micrófono para ser recordados como los primeros que dijeron “Pero yo no sabía nada”.

¿Dónde está Santiago Maldonado?

Los conservadores comunican conservadurismo,

sea cual sea el tema que se saque a colación.

George Lakoff

Death ridding the horned lion

De todos los intentos por sacar del oscurantismo medieval a la Casa de Trejo que realiza la gestión Juri – Yanzi Ferreira, quizás el más alejado del plan de modernización sea la transparencia en el Honorable Consejo Superior ya que la última sesión que se encuentra on line para dominio público data del 4 de abril del corriente año. Sin embargo y pese a que la eficacia no ha llegado al edificio Claustrorum, las escasas declaraciones del cuerpo colegiado pueden ser consultadas por la ciudadanía universitaria en el sitio web.

La curiosidad mayor que teníamos en esta redacción era sobre el texto definitivo que se refleja en la declaración 15 del 2017 ya que luego de escuchar al consiliario graduado por el oficialismo reformista vincular el paradero de Santiago Maldonado y la responsabilidad del Estado a “400 años de violencia mapuche” (sic), la intriga sobre los circunloquios que podían usar los escribientes abrían un panorama infinito.

Probablemente, antes de correr el riesgo de regodearse con la lengua castellana y para evitar titulares bochornosos como el que recibió la Facultad de Derecho de la UBA por negarse a realizar una declaración pidiendo por la aparición de Santiago Maldonado, las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba recurrieron a la austeridad de las palabras y en un ejercicio que no será ejemplo de sintaxis y gramática, escupieron un hermético párrafo que reza:

“Expresar su voluntad institucional de esclarecimiento a las autoridades competentes sobre la situación de Santiago Maldonado, joven desaparecido el 1° de agosto del corriente año en resistencia departamento Cushamen, Esquel, durante los hechos de público conocimiento.”

Sería menester dar a conocer la identidad del ignoto adalid de la retórica que ha demostrado tener la innegable virtud de hacer una declaración y no decir absolutamente nada. Una pluma que consiguió dejar en tal nebulosa la responsabilidad institucional que se demanda y hace la vista gorda a un par de las cinco preguntas básicas que se deberían responder en una noticia: qué ocurrió, dónde ocurrió y cuáles fueron los hechos de público conocimiento a los que hace referencia.

Claro está que nuestro alquimista de las palabras tuvo que combinar en dosis exactas posiciones que sostenían la necesidad de exigir al gobierno nacional la aparición con vida de Santiago Maldonado ante la desaparición forzada por parte de la Gendarmería Nacional en la represión llevada a cabo en la provincia de Chubut y la de los más jóvenes consiliarios radicales que repetían los argumentos con que los couchean los funcionarios del PRO disfrazados de periodistas por los medios masivos de comunicación.

Lejos quedaron aquellos conservadores cordobeses que hacían escuela con sus eruditos y rebuscados argumentos para defender las posiciones más retrógradas y reaccionarias que se escuchaban por Argentina. El siglo XXI los encuentra llegando al límite de justificar desapariciones porque los mapuches serían chilenos y nos mataron a los tehuelches, con el descaro racista de no ignorar la presencia de ambos como pobladores originarios antes de la conformación del Estado.

Afortunadamente, su juventud que nada tiene de rebelde, los privó de añadir que el cacique tehuelche era un simpático indio que había hecho su fortuna de manera inexplicable y que tenía por padrino a un porteño canchero y juerguista.