Almorzando con Roberto Terzariol

¿Hasta donde sabemos?

Que escriban, pues, la historia, su historia

(Silvio Rodríguez)

Con todas las averías del caso, la última incursión de la Orquesta de la Universidad en el hervidero de reclamos que suele ser el Claustrorum, no hubiera pasado de una anécdota más para los locales de las Baterías “D” si no fuera porque minutos más tarde estaba previsto otro de los banquetes que crónicas futuras caracterizarán como el estilo Terzariol.

Almorzando con Roberto Terzariol

El evento presidido por el secretario general, se llevaría a cabo en las instalaciones del gremio no docente que se encuentra en obras de continua expansión, simbolizando que estaban dadas las condiciones para rubricar su disposición a otorgar puntajes que mejoren escalafones varios y de paso, dejar en evidencia que quien articula con la representación gremial de los trabajadores no docentes de la UNC es él y nadie más que él.

La gran mesa, presidida por “El Exacto” junto con Silvia Aguirre y Nicolás Franchi, congregó alrededor de 80 comensales que disfrutaron de variados cortes de carne aunque las porciones resultaron un tanto escasas. Mientras los convidados deglutían a mandíbula batiente los manjares ofrecidos por quien comanda la Secretaría General en tiempos morados, ujieres realizaron un estricto control de asistencia en el coqueto salón para que los anfitriones pudieran pronunciar sus discursos como esperaban. Este ejercicio de vigilancia no hizo más que reflejar para cualquier mirada atenta más allá de su tenedor que no estaban presentes aquellos abocados a tareas relacionadas con la Pro Secretaría General, bajo el mando del Ing. Agr. especialista en informes escandalosos, Jorge Dutto.

Las palabras de “El Exacto” fueron un correlato que refleja su inquietud por mostrarse proactivo y la ocasión llevó a que presentara un nuevo organigrama de funciones en las áreas que “ajustaría a derecho” las tareas que se desarrollan hoy “sin que se alteren los hábitos con que operan las distintas áreas” y que “todo reclamo, debía canalizarse fortaleciendo el rol operativo del cuerpo de delegados en torno a las inquietudes de los afiliados”. Si bien tales enunciados podrían parecer algo contradictorios entre sí, a nadie se le ocurre analizar un discurso cuando está frente a una porción de matambre (y mucho menos, contradecir a Terzariol).  A continuación, le siguieron los representantes no docentes en el uso de la palabra sin mucho más que destacar.

La sobremesa se extendió en una camaradería usual, acompañada de la más maravillosa melodía que es la de la panza llena y el corazón contento. Al tiempo que los invitados entonaban éxitos de ahora y siempre en un fogón, algunos murmullos confirmaban la tensión entre la Secretaría General y la Pro-Secretaría después de la reunión de directores en ocasión del escarnio ATE – Orquesta de la Universidad.

Mientras tanto, cualquier transeúnte que pasara por las orillas de la fortaleza universitaria hacia la avenida Rogelio Nores Martínez, no hubiera resistido la tentación de cantar algún que otro verso del trovador cubano a la par de las voces que se oían al unísono.

 

 

Distopías haciendo historia

Yo me muero como viví

El necio (Silvio Rodríguez)

El día que comiencen los preparativos para los faustos por los 500 años de la Universidad Nacional de Córdoba, alguien encargado de seleccionar momentos entre viejos archivos digitalizados en un formato anticuado, habrá de reparar que el día lunes 31 de Julio de 2017 fue un hito porque asumieron las primeras autoridades electas por el voto directo según la (contra)reforma. Los dos nombres que figurarán inmortalizando la primacía serán los de Juan Pablo Abratte y Flavia Andrea Dezzutto, decano y vice-decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades por el período 2017-2020, quienes apostaron al límite del reglamento y se adelantaron a otras dos fórmulas encabezadas por Chiabrando en Ciencias Químicas (FCQ) y por Conrero en Ciencias Agropecuarias (FCA), los que asumieron la segunda edición de sus mandatos al día siguiente. Un dato que para los 5 siglos de la Casa de Trejo será completamente irrelevante.

Como este escribiente es adicto a los relatos distópicos y futuristas, no desconoce que este momento será uno de los tantos que los en que se vio estropeada la vocación de bronce al Ing. Juan Marcelo Conrero. El artífice de arruinar el continuum de laureles y bajar al decano de su angus premiada en La Rural de Palermo, resultó ser el Dr. Diego Tatián, alguien que en 6 años al frente de FFyH mantuvo un estilo propio y original lo que le valió tantos halagos como sinsabores.

Distopías haciendo historia

Mientras las pantallas vayan abriendo paso a imágenes arcaicas del siglo XXI y aquel responsable de seleccionar hitos comience a relacionar sucesos en una línea temporal, sabrá que por aquellos días que son nuestros días, nada se trató de hechos aislados. Encontrará documentos de la semana previa en que, por iniciativa de la Facultad de Filosofía y Humanidades, la Universidad Nacional de Córdoba le entregó el título de Dra. Honoris Causa a la Sra. Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida por todos como Taty Almeida, una de las principales dirigentes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

Nuestro compilador de recuerdos, no sabrá definir si el Dr. Tatián llevó engañado al Rector al acto de entrega del diploma, pero por la expresión en el rostro del Dr. Juri (y algún que otro software de avanzada que leerá los gestos para definir pensamientos) al menos dudará acerca del sentido de ubicación de la máxima autoridad de la UNC en el evento.

Quizás con el auxilio de algún dispositivo de realidad virtual, este paciente trabajador de los 500 años ingrese al auditorio Hugo Chávez del Pabellón República Bolivariana de Venezuela y cual testigo del futuro pueda presenciar la secuencia de aplausos con que Juri acompañó las palabras de Tatián al momento que el decano nombra a Hipólito Yrigoyen en una enumeración de los adalides del campo popular, aplauso que se ralentizará hasta que el sosiego se confunda con la algarabía del público presente ante las alusiones a Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner.

Con la mirada en el estrado, el veedor que todavía no nació escucha atento el discurso de agradecimiento de Taty Almeida. La mujer de pañuelo blanco en la cabeza comienza su alocución mostrando el beneplácito por recibir un premio en el auditorio Hugo Chávez del Pabellón República Bolivariana de Venezuela mientras la coloración en el rostro del rector va alcanzando tonalidades parecidas a las banderas de sus jóvenes reformistas de Franja Morada. Todo parece indicar una tensión evidente que podría haber estallado en el momento que Taty pide por la libertad de Milagro Sala si no fuera por el excesivo ceremonial que reina en esa época. La homenajeada había elegido con absoluta precisión las reivindicaciones pronunciadas, las que coinciden inexorablemente con los tópicos en que los radicales aliados al PRO carecen del cinismo suficiente para apoyarlos aunque sea por una cuestión de cortesía.

Antes de salir de la sala, el futuro vislumbrará el auditorio sabiendo que el Dr. Tatián logró imponer su candidato a Decano pero tuvo que resignar a su discípulo Sebastián Torres en la fórmula. Se detendrá en el vano del auditorio, la ajustada victoria de Abratte-Dezzutto sobre Laguens-Bocco es la demostración de la capacidad de Tatián por aglutinar adversarios, enemigos, heridos y disidentes en su contra. Lejos de ser el faro de la oposición al conservadurismo gobernante de la UNC, la FFyH se encuentra fragmentada a poco del centenario de la reforma y en la prórroga de mandato de los secretarios de la gestión anterior  -forzada por la batalla que se desató para conformar el gabinete- se observa que los problemas se extienden también al interior del reducido oficialismo ubicado en el Pabellón Residencial.

 

Emilio Renzi

Pequeñas delicias de la vida conyugal

 

El conflicto con la orquesta de la Universidad Nacional de Córdoba es una fuente inagotable de efectos secundarios y daños colaterales. Después de recorrer la ciudad dando conciertos gratuitos para informar a los vecinos sobre su situación, el invierno recaló a los artistas en las inmediaciones del Clastrorum de Ciudad Universitaria para refugiarse en el Honorable Consejo Superior bajo la modalidad de “toma”.

Así fue como el viernes 28 de Julio, los músicos instalaron su reclamo en cuerpo presente, apoyados por las siempre dispuestas huestes de ATE, quienes como es de público conocimiento, hacen gala de una notoria pasión por la pirotecnia tanto verbal como la de importación china.

Mientras los protagonistas se disponían a ubicarse en el recinto de la mesa circular, desde las filas de la agrupación sindical decidieron que una bomba de estruendo podía maridar muy bien con violas, cellos y oboes pero la que hicieron estallar, desafinó bastante. Al sonar la descarga de pólvora,  el Secretario General no se encontraba en el edificio, como así tampoco el Prosecretario. Inmediatamente, la Subjefa de Recursos Humanos de la Secretaría General, Técnica Pericial en Caligrafía Roxana Martínez, se puso el traje de esposa del Prosecretario General, Ing. Agr. Especialista en informes favorables a Monsanto Jorge Dutto, y llamó por celular a su consorte para pedirle a los gritos autorización para evacuar las oficinas. Recibió por respuesta la más famosa de un marido frente a su esposa ofuscada, textualmente “Si querida, si te parece…”

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Con la venia en su poder, la autopercibida primera dama comenzó las maniobras de evacuación del área a tambor batiente envalentonada por el fervor de media dependencia que ligaba un fin de semana largo inesperado y se disponía a disfrutarlo.

Sin embargo, los ánimos fueron otros cuando el Ing. Roberto Terzariol se enteró de lo ocurrido en el mediodía primaveral del último viernes de julio. El Secretario General se dispuso a ocupar todo el espacio que pudo en los pasillos de las baterías D y empezó a verificar uno a uno quiénes se habían retirado mientras gritaba desaforadamente “quien mierda se creen que son, pedazos de hijos de puta, acá el que manda soy YOOOOO”. (En este punto, el lector habitual de nuestra redacción debe sentirse confundido ya que solemos cuidar el lenguaje como si fuera oro en nuestra publicación pero sepan entender, sucumbimos ante el excelso manejo del romance del Exacto).

Tras cartón, el Ing. Terzariol añadió: “Sigan trabajando, de acá no se mueve nadie” mientras convocaba a golpe de celular una reunión urgente de directores en su despacho. Pese al carácter restringido de la reunión, todos pudieron apreciar cómo los exabruptos escuchados en los pasillos eran solo una muestra de su vehemencia. La autoridad unívoca del Secretario General fue ratificada verbalmente y en idioma de señas.

El cierre de la alocución demostró que el Ing. Terzariol no solo hace gala de un manejo enciclopédico del romance sino también de conocer al detalle las mayores debilidades de sus subalternos, aterrorizando al privilegiado personal de las baterías D quienes salieron al mediodía soleado con una nube negra con forma de reloj que le seguía los pasos. Tic, tac, tic, tac.