Vanitas vanitatis

Buen caballero

dejad el mundo engañoso

y su halago.

(Jorge Manrique)

Vanitas vanitatis

Desde que el empeño por hacer historia y ganarse el bronce se convirtió en modelo de gestión universitaria en la Casa de Trejo, suelen proliferar titulares haciendo referencia a la excelencia de la cuatricentenaria casa de altos estudios, rankings de los que nadie ha escuchado nombrar antes y lugares privilegiados en escalas de dudosa procedencia. Sucede que apelando a la ὕβρις que todos los graduados de la UNC tenemos reprimida o manifiesta, este tipo de titulares disimulan el espacio de propaganda oficial que en realidad son.

Cualquiera con una mínima noción de cómo calcular medidas de tendencia central debería preguntarse lo obvio y la respuesta, también evidente, es que funcionan como instrumentos y estrategias de legitimación. Los rankings suelen beneficiar casi indefectiblemente a quienes los pagan, algo similar a lo que ocurre con las encuestas pre-electorales: sus resultados dependen de un complejo de variables que casi nunca aparecen en la noticia del matutino y siempre pueden ser cuestionados por arbitrarios e incluso, caprichosos. Por ejemplo, supongamos que se quiere medir el nivel de influencia de egresados en el escenario político nacional; la Universidad Católica Argentina disputaría el top 3 aunque uno de sus egresados de la carrera de Ingeniería que actualmente funge como presidente no sepa colocarse guantes de trabajo.

Sin embargo, esta época de galardones es propicia para el desfile de funcionarios alabando las bondades de pertenecer a selectos grupos académicos como quien agradece al mundo su nominación mientras posa en una red carpet. Apenas estuvo on line la edición de La Voz del Interior, ensayaron sonrisas para la foto la Dra. Miriam Carballo,  Pro-secretaria de Relaciones Internacionales; el Ing. Roberto Terzariol, Secretario General y hasta el rector Dr. Hugo Juri que compartió su alegría desde México a través de una entrevista radial, donde otra vez recalcó que está haciendo algo importante.

Del sainete propagandístico y su acrítica difusión en redes sociales, hubo dos cuestiones  que llamaron la atención. La primera, de orden metodológico, referiría a cuántas y cuáles universidades fueron evaluadas antes de confeccionar una escala ordinal donde la UNC estuviera incluida. Aquí podríamos preguntarnos cómo fue que logramos sortear el escollo de la UBA, única universidad nacional que puede mostrar egresados laureados con el premio Nobel.

Pero la cuestión acuciante y terrenal que nos consterna es la ausencia del decano de Ciencias Agropecuarias, quien ha demostrado una capacidad inusitada para establecer relaciones de causa-efecto que construyan su imagen como el gran hacedor de la historia ¿Será que se trató de un complot de celosos funcionarios ante el crecimiento de la figura política del Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero o quizás la noticia coincidió con las vacaciones de su operador mediático y a la vez responsable del área de comunicación de la UNC? Un misterio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s