Penitenciagite

En los ambientes donde se toman decisiones políticas a menudo aparecen referentes defraudados, también desorientados, pero no es común que nos encontremos con arrepentidos. Esta definición suele estar más acorde a la gente de a pie que se arrepiente de un voto o del apoyo a una figura.

En la Universidad Nacional de Córdoba se da el extraño caso de dos arrepentidos, quienes tuvieron todo el poder de decisión, cuyas apuestas pueden resultar en errores -todavía no confirmados- pero la sola posibilidad de que todos los “if” salgan gallaretas (o ranas) no los deja dormir.

El día que el Magíster Jhon Boretto leyó en el diario los elogios al Rector por parte del gobierno nacional se le arruinó el café del desayuno y empezó a arrepentirse por no haber impedido la elección del Dr. Pedro Ramón Yanzi Ferreira como Vicerrector. Rápidamente hizo un análisis de control de daños: en el peor de los escenarios el Dr. Hugo Juri sería una autoridad por encima de cualquier Rector y hasta podría participar en su calidad de Ministro en los fastos del Centenario de la Reforma del 18.

Con el correr de los días se fue calmando, parecía que los planteamientos formales, los comentarios al paso y los mensajes a través de emisarios pertinentes habían aplacado la debilidad por ser noticia del Rector. Pero en estos días el Ministro Esteban Bullrich anunció su candidatura, con la elegancia de quien abandona un espacio que le queda chico para su ego y grande para su capacidad. Como buen piloto de tormentas el decano de la Facultad de Ciencias Económicas puso todo su poder de seducción y de fuego en convencer al Rector que en caso de aceptar el desafío pida licencia y no renuncie, ya que tiene en claro que la combinación de la situación del ministerio en estos tiempos de macrismo explícito y el proverbial malhumor del Dr. Juri obliga a reforzar todas las puertas factibles de ser estampadas en breve.

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El segundo arrepentido es el decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, quien decidió condicionar su reelección –a la que llegó por el clamor de las bases- a que le fuera permitido recortar su mandato desde diciembre a junio de 2017. Solo una lumbre de la Filosofía Política como el Dr. Diego Tatián podía tener en claro en 2014 que a mediados de este año era importante tener las manos libres para ser candidato en las elecciones de diputados por Córdoba.

Hoy, que sus intenciones de seguir los pasos de la Dra. Carolina Scotto encabezando las listas fueron heridas de muerte con la renuncia de la diputada, lamenta profundamente no mantener un rol protagónico que le permita mirar con una sonrisa ostensible desde una ubicación privilegiada el rostro de Jhon Boretto cuando los discursos flamígeros recordando a Roca, Martínez Paz, Sayago y Barros en la gola del Dr. Yanzi Ferreira sean aplaudidos por un Presidente de la Nación que pensará que en esa delantera falta Rojitas.

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Velas negras surcan el Egeo

velas negras

Nacido de una respuesta del oráculo ante los ruegos desesperados de un rey sin descendencia, un héroe siempre es una buena historia. Que nadie espera que exista, que surge de una unión imprevisible, que es necesario mantenerlo oculto para que no corra riesgos, que muestra un carácter distintivo, que con certeza le espera un lugar en el altar de los mitos y la historia.

El deseo de pertenecer a la casta de los héroes es otra de las constantes que definen la naturaleza humana porque justamente, nunca se sabe qué porción de nuestro personaje es divina y está destinada a la trascendencia. Quizás ese halo sea insignificante para la mirada extraña de los mortales pero no implica que no esté allí dentro nuestro,  imaginando un futuro de gloria que nos arrebate para siempre la maldición de perecer.

Permaneció muchos años oculto a los ojos de aquellos que podían hacerle daño, con sus hazañas de infancia asombró a quienes ya eran consagrados, pasó las pruebas necesarias, encontró la espada que su padre había ocultado para probar su descendencia, agradeció al oráculo después de viajar por tierra. Cuando el desafío lo dejó sin posibilidad de elegir, asumió gustoso la aventura y la lucha en pos de liberar a su pueblo de los caprichos del tirano. Emprendió su viaje, conoció el amor, enfrentó al monstruo del laberinto, lo venció y pudo volver gracias al ingenio de otra como él que no tuvo remordimientos en rivalizar con las obligaciones para trascender y devenir en mito.

El problema de los héroes es que después de ganar el título -ya sea si fueron engendrados por alguna divinidad o porque sus méritos los consagraron como tales-, tienen que obrar en consecuencia y bueno, nunca olvidemos que en realidad son humanos. Había que regresar y contarle al mundo que por fin serían libres, había que asumir que la astucia fue de ella cuando le enseñó a volver sobre sus pasos siguiendo el ovillo, que la fuerza no era suficiente, que todo lo que prometemos se ata en las madejas que sostienen las innombrables.

Era de noche en altamar. El temor comenzó a carcomer el alma del héroe y las preguntas que no cesaban lo convencieron de que lo único posible en ese momento era cometer una traición. Acalló las promesas convencido de que ya no las necesitaba, creyendo que un deber impuesto lo consagraría y se equivocó porque otra vez: un héroe nunca deja de ser humano aunque no lo supo hasta que la ansiedad por llegar a casa lo hizo confundir el color de las velas que debía izar y así fue como en medio de la confusión, Egeo, su padre, creyó que Teseo había muerto en el laberinto y se arrojó desesperado desde el faro.

El mar se llama así en memoria del rey que se suicidó pensando que su hijo había muerto. Podía haber soportado el fracaso de la misión pero no logró lidiar con el carácter mortal de su hijo. Siempre me pregunté qué hubiera hecho Egeo al enterarse que era padre de un héroe que al mismo tiempo había sido un cobarde y un traidor. De todos modos, nunca sucedió.

Small data

Small data

Existen muchos epítetos a la hora de galardonar una semblanza para el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y de hecho, no escapan a su conocimiento después que hubo sorteado varias sesiones tumultuosas del Honorable Consejo Superior y alguna que otra encendida Asamblea. De la cantidad de vocablos y frases que le ha propinado el público en diversas ocasiones, nadie reparó en el apego por las modas que reviste el Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero. Es cierto que su peculiar elegancia no es merecedora de la pasarela de Milán y nadie podría imaginarlo en los banners de una Fashion Week pero sí destaca la capacidad que tiene para surfear en las olas del marketing político de origen yankee.

Todos recordamos lo efusivo de su “Sí, se puede” como un homenaje a los consultores que idearon el “Yes, we can” con el que Obama llegó a la presidencia americana pero también -y para los memoriosos- como un velado guiño al recuerdo de la frustrada elección del Dr. Eduardo César Angeloz en la disputa por el ejecutivo de 1989. Sin perder de vista que la Universidad Nacional de Córdoba transcurre en un año electoral y conocedor como pocos de los resquicios en la reglamentación de la elección directa de autoridades uninominales, el Ing. Agr. Conrero picó en punta pagando una página de publicidad en la popular red social Facebook y dejando de lado los dos perfiles que posee en Twitter quizás porque allí no llega a 1100 seguidores.

Sin embargo, lo que más llama la atención de su incursión en el Big Data no es la rusticidad de la estrategia porque al fin y al cabo, este es un valor digno de remarcar entre los agrónomos. Lo verdaderamente notable es que se esmera en destacar su rol familiar y en particular, su carácter de padre de tres rubicundos hijos (dos hijos y una hija), lo que a cualquier incauto podría hacerle concluir que se trata de una promoción de servicios de guardería y baby-sitter o tal vez, de un donante de esperma.  

Más allá de las consideraciones estéticas y algunos errores que seguramente se ajustarán a medida que nos acerquemos al mes de junio, resulta evidente que el Decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias lanzó su campaña por la reelección aprovechando la falta de definiciones sobre la publicidad en Internet que presenta el sistema electoral recientemente aprobado.

Estábamos en los preparativos para felicitar al pionero 2.0 de la UNC cuando nuestra investigación se topó con alguien que lo precedía. Se trata de la actual decana de la Facultad de Ciencias de la Comunicación que también tiene su página paga en la red de Mark Zuckerberg aunque en ella no destaca su condición de madre prolífera. Está claro que la intención que motiva esta propaganda es legitimar su período como normalizadora y de paso, aprovechar para proyectarse en una re-elección.

Si bien para la normalización de esa novel unidad académica falta más de un año -y cumplimentar una serie de requisitos que nadie está en condiciones de afirmar que efectivamente vaya a ocurrir- pero a la Magistra Mariela Parisi eso no la amedrenta. En rigor a la verdad, inició su campaña hace ya varios meses con los reportajes al estilo desayuno por radio que su esposo le hace regularmente en los medios de los SRT. Lo que a simple vista de cualquier alma ingenua pueda parecer amor en estado puro, en realidad son componentes que desilusionan a los amantes de las historias de folletín: sobran los intereses -sobretodo políticos- en juego y el Lic. César Barraco espera una compensación que está lejos de ser un secreto. Su gran apuesta es que la decana y esposa sepa negociar las millas que acumula con sus apoyos culposos a la política oficial para posicionar a su marido en la siempre caliente interna de los SRT.

Después de todo ¿Quién si no aquellos que menos luces muestran podrían dar el puntapié inicial al auxilio de la inteligencia artificial en esta etapa gris y retrógrada de la UNC?

El péndulo y el pozo

Hay una eterna disputa que nunca se termina de saldar en el imaginario popular acerca de qué ocurre verdaderamente en una redacción: cómo se produce la transformación de los hechos en noticias, qué extraña alquimia es necesaria para convertirse en un mercenario de la palabra o más general, en un mago que transfigura un suceso cotidiano en el tema del que van a necesitar hablar todos desde una mirada ciertamente particular. Efectivamente, los medios de comunicación son un verdadero misterio y es de hecho esa condición la que explica su existencia.  

El péndulo y el pozo

Había una vez en un condado de la UNC del barrio Marqués de Sobremonte, un multimedio universitario que ensayaba proyectos constantes al amparo de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En ese tiempo de nuevas estéticas y aventuras 2.0 ninguno de sus habitantes sabía que era feliz y si bien se encontraban alejados en kilómetros de los sitios álgidos donde se cuecen las habas de nuestra Casa de Altos Estudios, estaban muy cerca para consensuar decisiones editoriales. Pero un día el horizonte empezó a moverse a lo lejos y aquella conquista de la coalición por una radiodifusión democrática que se conocía como Ley 26.522 pasó a formar “parte del pasado” -como lo definió Oscar Aguad -gracias a un Decreto de Necesidad y Urgencia. Todos quedaron sorprendidos en los SRT y sin saber que ese momento era sólo el comienzo de una época.

Pocos meses después, se consolidaba el triunfal retorno del Dr. Hugo Juri al rectorado de la Casa de Trejo como estandarte de los reformistas morados y secundado por el eterno decano de Derecho, el Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreyra. Otra vez, el horizonte se movió para los trabajadores de la palabra que residen en los SRT y si bien su labor siempre los entrenó en la crisopeya, esta vez fue necesario recurrir a una buena dosis de clarividencia para transitar los pasillos y que sus plumas no fueran objeto de reproche o castigo por parte de aquellos que fungen el rol de politruk. Las nuevas reglas incluyen atenciones exageradas para los diputados Mario Negri y Brenda Austin, silencio de radio para los lugares comunes que se cansa de reiterar Rebeca y ninguna objeción pública ante los cambios en la programación -traslados y despidos como parte del combo-. Para colmo de males, muchas veces no reciben ni coscorrones desde la Secretaría General aunque sí alguna trapisonda administrativa que le deja en claro al afectado que en los últimos días se equivocó al decir algo al aire.

Sucede que los temas que podrían ser caratulados como headline en la sensibilidad de los reformistas autopercibidos son al mismo tiempo fuertes críticas al accionar del Gobierno Nacional, lo que obliga a un importante ejercicio de contorsionismo y tremendo derroche de imaginación antes de tipear un título. Una muestra resultante de estos tires y aflojes es el tratamiento de lo ocurrido la noche del domingo en la Plaza Congreso a la que en esta redacción llamamos represión sin matices. El primer párrafo dice:

“Después de los incidentes producidos debido a la intención de los docentes de llevar adelante una ‘escuela itinerante’ en la plaza de los dos Congresos ayer, y el posterior accionar policial, esta mañana se aguardaban anuncios de los gremios.”

Luego de entusiasmarse unos días con el Pokemon Go, los trabajadores de los SRT se han pasado a un juego mucho más excitante, no tanto por la actividad lúdica en sí, que tiene normas por demás sencillas sino por el premio. La consigna es adivinar si en estos momentos el Rector prefiere que se torpedee al Ministro de Educación y Deportes Esteban Bullrich para pavimentar su llegada al Palacio Pizzurno, o si hay que mantener los lineamientos que parecían claros a principios de año cuando los radicales habían convencido al Dr. Hugo Juri de finalizar su mandato y no hacerse cargo de la brasa ardiente. Todos sabemos lo caro que cotiza un olfato bien desarrollado para saber cómo husmear el horizonte.

Las dudas son abonadas por los dichos del propio Rector cuando parecía decidido a quedarse y consideraba que a sus años “para ir a languidecer a Buenos Aires, soportando el apriete y el reclamo permanente de los gremios, mejor me quedo acá”. No obstante, quienes buscan departamento por el coqueto barrio de Palermo para instalarse y excusar que están acompañando al doctor, creen que la firmeza mostrada por el gobierno nacional reabre las chances del  Juri. No es ningún secreto lo que se recuerda y elucubra por todos los cafés de la Ciudad Universitaria y zona de influencia: Esa es la línea firme de la que el Rector fue un precursor. Cuando decidió que había que hacer la Asamblea contra viento, marea y movimiento estudiantil organizado, tuvo una ensayada paciencia, pero la hizo. Hubo que convocar a mucha policía con camiones hidrantes y perros entrenados, citar a tres lugares de reunión distintos fuera de las dependencias universitarias pero consiguió su reforma. A veces las acciones políticas significan un alto costo pero lo importante es hacerlas y eso es lo que necesita el gobierno de Mauricio Macri. He ahí la moraleja.

Esa estrella era su lujo

Cat Berzal

Alguna vez fue el mejor de su clase pero vivir de efímeros recuerdos no suele ser recomendable para nadie. Todavía engrosa las listas del claustro estudiantil aunque no es su performance académica lo que destaca o alguna vez brilló. Francisco Berzal se volvió una estrella en su generación militante porque gracias a su formación humanística llegó a la Facultad de Derecho sabiendo muy bien cómo rendir honores a Virtus -la deidad de la valentía y la fortaleza militar-; rápidamente ganó los favores del borettismo estudiantil y flameó los trapos morados con orgullo hasta que el eclipse del 24 de Septiembre de 2016 lo vino a sacudir por completo.  

En un año en que -como señalaba el Dr. Juri- “los astros estaban alineados”, algo se descangayó y Franja Morada perdió después de 30 años la  conducción de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) en manos de la alianza La Bisagra – La Mella – SUR. Desde aquella noche, Francisco Berzal, el candidato a presidente que volvió a su casa con todo el peso de la derrota en sus hombros, usa su banca en el Honorable Consejo Superior para remontar su imagen con cierta exageración como aquella vez en que encarnara la responsabilidad de presentar la iniciativa del Voluntariado Universitario – edición Hugo Juri-, algo donde difícilmente alguien podría atribuirle algún mérito en su aprobación posterior.

Cabe destacar que además de su indiscutido lucimiento los martes de HCS, el referente radical fulgura en las redes sociales donde cultiva prolijamente su imagen personal, azuza kirchneristas imaginarios para debatir y no se priva de homenajear al ex presidente Raúl Alfonsín por momentos gloriosos que debido a sus escasas décadas solamente conoce a través de la literatura correligionaria.

Es cierto que aquella cara bonita que lo vió caminar por la calle Trejo años atrás vino en declive al compás de su impronta en la política universitaria. Siempre se dijo que en Derecho, el estilo de los morados para seleccionar candidateables se parecía más a un casting que a una escena en el ágora ateniense y a juzgar por los resultados electorales, la estrategia fue acertada. El sex appeal de Berzal fue reconocido en los pasillos hasta por militantes de la oposición, las mismas que hoy lo tildan de “lindo autopercibido”.

En honor a ese pasado glorioso, Facebook hace que a veces Francisco vaya más allá de lo que la prudencia orgánica recomienda y entre la caterva de publicaciones por día que realiza, recientemente se destaca  un “comunicado” relatando la “persecución política” de la que los militantes de la Franja estarían siendo víctimas en la Facultad de Ciencias Químicas. La espectacularización de la paranoia oportunista en realidad consistiría en que les fuera solicitado abandonar la venta de guardapolvos con el logo de la Facultad ya que Franja Morada está haciendo un uso indebido de la identidad de la institución, además de que la venta ambulante en los pasillos de nuestra Casa de Altos Estudios no está permitida.

A pesar de los pedidos del decano de FCQ Gustavo Chiabrando, a quién nadie consideraría un “duro” en la forma en que gobierna su Facultad, la Franja hizo oídos sordos por lo que el Decano tuvo que recordarle a sus referentes que de continuar desoyendo sus pedidos “eran pasibles de sumarios”. Difícilmente sea posible considerar persecutorio este diálogo cuando tuvo lugar en pleno Consejo Superior y con el Decano Jhon Boretto, padrino político de Berzal, como testigo de lujo.

Lo  sorprendente de la actitud de Berzal es que en su intención de fortalecer a sus compañeros y sus posibilidades de cambiar de color a la Facultad de Ciencias Químicas, dinamita el único real interlocutor en la oposición con el que cuenta hoy el rector Hugo Juri, particularmente en un momento en que intenta que regrese la calma y el diálogo político a la UNC. Es inevitable preguntarse si la presencia de Boretto fue sólo una coincidencia o el disparador del post y si, en realidad, a Francisco Berzal no es organicidad lo que le falta.

Twinkle, twinkle, little star

How I wonder what you are

Up above the world so high

Like a diamond in the sky

Twinkle, twinkle little star

How I wonder what you are