With or without you

Qui prodest scelus, is fecit (*)

talking dragon and sad elephant.jpg

Pocos meses después de ubicado en el segundo piso del Pabellón Argentina, el Dr. Hugo Oscar Juri comenzó a sospechar que nunca había sido un fin en sí mismo, sino más bien, un instrumento de sus muchachos para llevar a cabo una serie de políticas con las que no necesariamente estaba de acuerdo.  Hubo de tomar la decisión de abocarse con exclusividad a los asuntos académicos y con ello, se abrió el campo orégano para sus hijos pródigos.

Pese a las trapisondas que como vástagos amables cotidianamente le propinan, sabe que todavía mantiene su poder de veto: cada vez que quieren llevarlo puesto amenaza con irse a su casa. Al principio nadie le creía, porque todos conocen la ambición que se anida detrás de su estilo despreocupado. Sin embargo, cuando desde el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación empezaron a ver con interés el accionar del exministro de De La Rúa, el temor se materializó.

Es cierto que muchas veces los abanderados de la Reforma han sopesado que probablemente tengan un mayor margen de maniobras con el Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira como Rector que en la actualidad, pero los desespera tener que dar explicaciones sobre una historia de 30 años enfrentando al Decano de la Facultad de Derecho para terminar consagrándolo al mando de los destinos de la UNC. Como si no fueran suficiente todas las explicaciones que tuvieron que dar por haberlo votado para Vicerrector, en un contexto donde los radicales deben hacer malabarismos para mostrarse como progresistas y hacerse los desentendidos sobre las barrabasadas de Macri y las atrocidades del correligionario Morales.

Al Rector el derrotero de la reforma política lo tiene frito porque si hay algo que no le gusta es aparecer como un títere. Cuando lograron poner en concordancia su interés por concretar la largamente postergada elección directa y el de los operadores políticos radicales de cambiar la ponderación para garantizar la continuidad en el 2019 y todo parecía estar tranquilizándose, la aparición del video del debate donde poco tiempo atrás el Dr. Juri afirma su convicción sobre la justicia de la doble ponderación, había llevado todo a fojas cero.

Pese a todo, nadie puede desconocer que con esfuerzo y viejas mañas, el acuerdo ha sorteado varios desafíos. Gracias al abuso de la imaginación, un proyecto con tres finales permitió contener la propuesta de doble ponderación del Rector y la de simple de “los muchachos”; la concesión de eliminar los 2/3 como indefendible requisito para futuras reformas y de posponer la discusión sobre la ponderación para una futura asamblea parecían haber encaminado el rumbo hacia el gusto del Rector.

Con la perspectiva de una inverosímil Asamblea en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, que seguramente contará solo con tropa propia y que formalmente tendrá quorum -algo imposible de verificar, ya que los mismos empleados encargados de realizar las acreditaciones participaban de los cánticos con los que el sábado 19 se intentaba azuzar a los estudiantes de la toma-, ahora aparecen nuevas discusiones en el seno del oficialismo.

Ocurre que tanto el Mgter. Jhon Boretto como el Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero están por terminar su primer mandato como decanos y el que no sea elegido Rector en 2019 deberá volver al llano después de su reelección. Por ello quieren ser los fieles continuadores de los insignes egresados de nuestra Universidad, los Drs. Eduardo César Angeloz y Carlos Saúl Menem, quienes lograron forzar la interpretación de las modificaciones constitucionales para poder presentarse a un nuevo período argumentando que los mandatos cumplidos se ejercieron con otra reglamentación.

El Dr. Juri esperaba ser recordado por motivos más nobles que haber marginado facultades de las decisiones políticas y bastardeado la restricción de reelección que establece el art. 16 del Estatuto de la Universidad Nacional de Córdoba. A esta altura, la confusión de los campos epistemológicos entre la Filosofía y las Ciencias Sociales que proclamó en su discurso de asunción al referirse al Cura Brochero, es una graciosa anécdota para transmitirle a sus nietos.

(*) Séneca

Laberintos

Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres (*).

laberinto4-2

El sol entibiaba su pecho y el prado era de un verde profundo. Le parecía haber visto un paisaje así en una postal de Andorra que daba vueltas por su casa.

El juego comenzaba y sus pasos eran todos victoriosos. Siempre había amado los laberintos. Le gustaba resolverlos desde chico. Seguía la pista entre las diferentes vías enredadas que permitían unir un ratón con su cueva en los entretenimientos que traían las revistas.

Incluso recordaba con mucha nitidez las dos veces que había estado horas jugando en el que caracteriza Los Cocos. Una vez había viajado desde Hernando. La segunda vez ya vivía en Villa María. Su tío le había dicho que la manera de salir de los laberintos era doblando siempre a la izquierda. Luego de llegar varias veces a puntos muertos con esa táctica decidió que no iba a girar a la izquierda nunca más.

De a poco esa idílica imagen dejaba paso a la aparición de preocupaciones. Las opciones no solo eran novedosas sino que tenían título. DESTITUYENTE titilaba un letrero luminoso en una de ellas, CLAUDICANTE anunciaba otra, AMOLDABLE rezaba la última. El sendero ya no se abría entre ligustros. Los límites estaban marcados por espinillos y lambertianas que injuriaban su piel.

Le vino a la mente otra apreciación de su tío: de los laberintos se puede salir fácil si se los ve desde arriba. También era la manera en que se le presentaban los juegos de sus revistas. La conclusión lógica era que se podía salir por arriba pero al levantar la vista solo veía nubarrones.

Eran nubarrones iguales a los que se le aparecían cuando hacía esa jugada increíble, en la que gambeteaba a 4 chicos, que eran los mejores del barrio, y con el arquero insultándolo la ponía al lado del palo para pasar a perder 1 a 0 sobre la hora.

Ahora sentía decididamente el frío y la humedad. Estaba empezando a tener miedo. Le dio la mano a su tío. Siguieron caminando hacia lo más oscuro. La mano era un pergamino, no le quedaba claro quien conducía a quien. No reconocía a su tío en esa cabellera blanca rala, ni en los anteojos ahumados, pero cuando lo vio aplaudir ampulosamente, con las manos lejos del cuerpo se despertó sudoroso.  Los mismos nubarrones.

Al costado de la cama estaba el Estatuto Universitario que había estado repasando. Él no usaba resaltadores pero el final del artículo 16 estaba pintado de fucsia. El celular lo ubicó: 8:40 AM, sáb, Marzo 18.

Quiso dormirse de nuevo para que termine la pesadilla.

(*) Jorge Luis Borges

Cada cual atiende su juego

aldon

Que un médico cordobés ex ministro de De la Rua, que un antiguo reformista sin más virtud que la de haber encarnado las funciones de decano y rector a fuerza de coraje y astucia, se interne en el fango de las negociaciones y enfrente serenamente a la acción colectiva del nuevo sujeto estudiantil para tallar su busto en el bronce de la historia, parece de antemano imposible.

El ocaso de la reunión dejaba un sabor extraño en el ambiente. Siempre permanecían los cinco, todos juntos o en tribus, haciendo comentarios y raccontos exagerados de lo que en realidad había ocurrido. El ritual ocultaba la verdadera intención que era medir las posibles consecuencias de los acuerdos que trabajosamente –o a fuerza de casualidad- habían alcanzado minutos antes.

Santa Cecilia de Roma musicalizó el martes de acuerdo a sus armonías, lo que para el devoto Vicerrector significó salir a las apuradas para pergeñar algún ardid que le permitiera seguir entorpeciendo con sutileza la elección directa a la que jamás había respaldado. Los fines y los principios suelen enredarse y le complican al Dr. Yanzi Ferreira continuar el disimulo ante los muchachos que garantizarán su investidura los próximos 29 meses que le queden de mandato.

El Rector tuvo que salir corriendo como quien asiste a una emergencia para atender los medios de comunicación que lo aguardaban en la puerta de su despacho. En su racionalidad sabía que debía dejar a los decanos en una encerrona: después de todo, habían agitado tanto la directa, solo con la intención de ocultar su interés en cambiar la correlación de fuerzas, que ahora no podían negarse. Se veía a sí mismo como en un sueño pensando más en los libros que en los diarios, trascendiendo a la historia como el Rector que concretó la elección directa en la UNC, desnudando los grandes fracasos del progresismo simbolizado primero en Scotto y algo borroso, luego en Tamarit.

Uno de los frecuentes contertulios, en su carácter de exdecano y actual funcionario, asintió ante la propuesta del Rector. No lo elogió excesivamente, pero hizo las cuentas sobre como los iba a complicar a los que se la habían jugado a fondo y ahora debían explicar la mesura.

Uno de los decanos jóvenes arguyó mascullando que la posición que él venía sosteniendo era avalada por toda su facultad y que por lo tanto no podía dar marcha atrás sin una consulta a su comunidad. Todos disimularon la sonrisa frente a tal ataque de democratismo del “Sí, se puede”.

El otro no dijo nada, dejó transcurrir la reunión con gesto distraído, pero quienes lo conocen bien saben que estaba muy concentrado. Sus pensamientos deambulaban por aquellos carriles que le permitieran dar un apoyo a la iniciativa del Rector y conseguir lo que buscaba.

Su primera conclusión fue que había que aprobar la incorporación de todas las corporaciones que se pudiera al Consejo Superior, eso no había estado en la parte caliente de la discusión y no podía obstaculizar el acuerdo –salvo con un sector minoritario y siempre berrinchero del nuevo sujeto estudiantil-.

La segunda era que no habría lugar para ningún cambio en la ponderación entre los diferentes claustros para la elección de Decano y mucho menos entre los 3 estamentos docentes.

Finalmente, una vez aprobado quitarle la atribución a la Asamblea Universitaria de elegir al Rector y establecido que se lo hará por elección directa, solo resta dejar lo suficientemente impreciso quien lo reglamentará. De esa manera, en pocos años se lo puede hacer a través del Consejo Superior y ahí aprobar la ponderación simple.

Todos creían que el Rector Hugo Oscar Juri había hecho una jugada magnífica, él sabía que podía ser su gran jugada.

Hitos radicales según pasan los años

En el año 1918, estando el radicalismo en el gobierno nacional, los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba gestaron la Reforma Universitaria, símbolo que con los años fuera apropiado por los radicales .

reformistas

En el año 1985 con la Unión Cívica Radical en el gobierno, los estudiantes tomaron el rectorado de la calle Obispo Trejo y consiguieron el cogobierno cuatripartito, otro hito que con el tiempo fuera reivindicado por los propios radicales.

En el año 2016, con los radicales como parte del gobierno junto con el PRO, la toma del Rectorado por parte del Movimiento Estudiantil impide la Contra Reforma Universitaria.

Por favor, manden una foto de la toma a sus radicales amigos para que tengan para los afiches que harán dentro de 30 años.

pabellon-tomado

Inglourious Basterds

basterds

Cuando la Dra. Cecilia María Cravero lo convenció a su esposo de presentarse como candidato a Rector de la Universidad Nacional de Córdoba, fantaseaba con un porvenir de inauguraciones, elegantes cocktails y viajes que cada tanto, se matizara con algún que otro evento académico para lucir su dress code.
Por aquel entonces, podía imaginar al Dr. Hugo Oscar Juri descollando con sus discursos donde pronunciaba las vagas definiciones generales sobre una enseñanza eficiente con toques de futurismo y se aseguraba el bronce ya que en sus veleidades, los conceptos vertidos siempre se deberían poner en práctica lo suficientemente adelante en el tiempo como para no estar a cargo de la implementación.
Sin embargo, el presente de modo indicativo no suele respetar los condicionales compuestos y hoy, el rector debe transcurrir por otros registros. Como resultado, el Dr. Juri ya no cuenta con la flema inglesa que caracterizaba el recuerdo de las épocas en que antaño ocupara las oficinas del Pabellón Argentina. Tal como algunos definen las segundas partes, este back and reloaded es fiel a un retrato que ha sacado a la luz un personaje de incomparables ojos color de cielo que se irrita con facilidad, constantemente malhumorado, alguien que no escatima agresiones aportando certezas acerca de sus ancestros, los pocos italianos de apellido Juri, desparramados por Sicilia y Nápoles.
Es cierto que en sus épocas al frente de la UNC, así como cuando estaba a cargo del Ministerio de Educación de la Nación, el Dr. Juri nunca mezquinó un buen insulto de los más comunes. Lo que sorprende ahora es que la addenda en materia de chicanas y agresiones, rocen el tono políticamente incorrectas que refieren al físico, la rusticidad o la condición sexual.
También es cierto, que al rector, le sobran los motivos: la comedia de enredos que desencadenó la toma del Pabellón Argentina por parte de los estudiantes parece haber sido guionada por sus enemigos. Él siempre ha considerado que está rodeado de catetos (usa otro término, pero nuestros lectores saben que por decoro no reproducimos), sin embargo lo ocurrido el jueves 17 de Noviembre colmó su paciencia, no solo por la forma en que transcurrieron los hechos, sino por el trabajo que se tomaron para evitar que se encontrara quien fue el genio que encendió la mecha. Si uno rastrea la cadena de mandos, y asume que el Rector no dio la orden por lo que no se puede mirar para arriba, va a concluir que la decisión de vallar el Pabellón Argentina fue tomada por el guardia de la puerta. O la empresa que brinda el servicio (y que alguien pagó).
En la nómina que repasa mentalmente, hay unos cuantos de prolífico prontuario porque en numerosas oportunidades han alardeado de evitar cualquier atolladero de este tipo en sus facultades y porque han propuesto usar la fuerza en problemas anteriores sin siquiera sentir una cosquilla democrática.
Además, todo parecería indicar que la “estrategia” de llenar de amigos el Honorable Consejo Superior (HCS) el pasado martes y cerrar las puertas aduciendo falta de espacio, dio buenos resultados. El riesgo es que ese pequeño acierto les hizo pensar a ciertas autoridades que se habían recibido de expertos en berenjenales universitarios cuando solo se estaba perfilando como el pesado y desangelado puching ball con el que el Dr. Juri descargaría su ira.
Hoy el Rector tiene que lidiar con su fastidio y evitar caer en la tentación de emular a su jefe político cuando decretó el estado de sitio y apagó con nafta un incendio.

Abra la boca

la-odontologia-a-lo-largo-de-la-historiaADVERTENCIA: El siguiente material contiene escenas de violencia explícita que podrían resultar perturbadoras para el lector.

Ha llegado a nuestra redacción la Carta Abierta de la Facultad de Odontología que reproducimos a continuación. Como puede apreciarse, lleva las rúbricas de  la Dra. Mirta Mónica Spadiliero de Lutri -Decana-, la Dra. Alfonsina Lescano de Ferrer -Vicedecana-, los consejeros Marta Leonor Rugani, Mabel Brunotto, Mario Sezín, René Panico, Cecilia Martínez, Silvia Frida Mercado, Marcelo Mazzeo, Ricardo Alberto Giraudo, Liliana Elena Bregains, Giselle Denise Sarach, Huberto Daniel Marini, María Belén Echazú Higa, Diego Del Castillo Bardales, Marcos Carbonell, Pablo Daniel Torrejón,  Nicolás Tillard, Diego Farfán y Daniel Robles Sosa y las consiliarias María Elena Samar y Mónica Vera.

Nuestro colaborador autoconvocados, el querido Nicetas Choniates estaba que se salía de la vaina por revisarla y de hecho, su copia en papel está toda marcada con lapicera roja pero en nuestro carácter de usuarios de los sillones de estos profesionales preferimos hacer votos y bregar para que en la Facultad de Odontología se realicen terapias para el control de conductas agresivas, talleres para mejorar la argumentación lógica y un especial ruego para que se les enseñe cómo utilizar el torno mejor que los adjetivos.

Se vuelve entendible por qué en general tienden a no emitir palabra pública sobre asunto alguno. La virulencia del comunicado que usted está por leer, hace pensar que el silencio no responde a las faltas de opiniones sobre las que pronunciarse sino a una preservación de la buena imagen de la Facultad.

pag1pag2pag3

Mentira la verdad

feat_demonsLa lucha de los hombres contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.

Milan Kundera

Pasó un año exacto desde que ese debate entre los candidatos a ocupar la presidencia se colara en las cenas argentinas a través de televisores y streamings. Allí estaban, Mauricio Macri y Daniel Scioli haciendo artilugios para imponerse sobre el adversario porque ya se sabe, el debate y la democracia están muy lejos de lo que transmiten los medios de comunicación.

Sin embargo, el aniversario todavía recuerda frases memorables como fueron “no vamos a ajustar” o “parecés un panelista de 678”, con las que Macri quiso eludir a su contrincante cuando éste le pedía que explicitara las medidas que iba a aplicar. Después de un año quedó en evidencia la distancia entre los dichos y los hechos, o mejor, entre lo que se promete en campaña y lo que efectivamente se hace cuando se ejerce el poder.

Es por esto  que el 15 de noviembre ha sido declarado el #DíaNacionaldelaMENTIRA y desde la Redacción de Eco no podíamos permanecer ausentes en un evento tan caro (en todos los sentidos de la palabra) para los intereses del pueblo. En realidad los que no podían estar ausentes son los referentes Universitarios del Macrismo, fieles seguidores de la doctrina amarilla.

Va la primera: no es que el ex Rector lo haya acusado de nada, pero cuando le compartieron el video del debate al Dr. Juri se pudo escuchar desde el segundo piso del Pabellón Argentina un claro “¿Pero en qué te han convertido, Pancho? ¿En un columnista de Al Filo?”.

Pero para que no parezca que el mayor peso de las mentiras se la lleva el ala Delaruista del Macrismo, compartimos el documento que Brenda Austin, diputada del oficialismo nacional que aprobara el recorte al presupuesto universitario, propusiera como postura de la Franja Morada, pocos años atrás cuando era consiliaria.

El documento completo lo pueden leer aquí: austin-eleccion-directa

Para aquellos lectores menos aplicados les rescatamos un párrafo de su propuesta:

  • Oficialización de candidaturas por fórmula de Decano/a – Vicedecano/a y Rector/a – Vicerrector/a con anterioridad a la elección de representantes de los claustros en los órganos de cogobierno. Ello le otorgará mayor transparencia y legitimidad al proceso electoral de autoridades favoreciendo – en el marco del pluralismo propio de los diferentes claustros – el debate de diferentes proyectos institucionales y simultáneamente una toma de posición sobre las candidaturas a los órganos unipersonales de gobierno. Esta alternativa requiere reglamentar el procedimiento para oficializar las candidaturas, por ejemplo, mediante determinado porcentaje de avales de integrantes de los diferentes claustros.  

Como el Macrismo Universitario cree que ahora es su turno de ser “irreversible” se anima a ir por más. Es muy llamativo el uso de flamígeros argumentos en pos de la igualdad y la ciudadanía para defender el proyecto de ponderación simple, cuando son propios de la propuesta de “un hombre un voto” en la elección de autoridades uninominales. Tampoco sorprendería que terminen “cambiando” nuevamente de idea y levanten la mano para aprobar el proyecto de Ponderación inentendible de Altamirano.  

Después de todo, rara vez hemos visto tanta coherencia en la contradicción.

El acento del barrio te sale mal

Es necesario explorar sistemáticamente el azar(*)

el-acento

Nadie va a negarle créditos. Es cierto que le costó mucho trabajo y tesón pero a eso está acostumbrada. Desde que era pequeña tuvo la convicción de que para lograr todo lo que se propusiera tendría que ser aplicada y perseverante. Sin contar con los privilegios de pertenecer, delineó su propia trayectoria en una unidad académica que se caracteriza por la constante presencia de mujeres con apellidos ilustres de la oligarquía local, esos patronímicos que la tradición de La Docta obliga a estudiar en pos de una carrera académica para colgar diplomas en el escritorio aunque nunca sean más que papeles enmarcados en una bella pared decorada con molduras. A pesar de todo, Elena, la decana de los ojos claros más malos, consiguió hacerse un lugar en el área de profesorado, donde el sesgo de clase es más marcado que en traducción, donde lo académico es más fuerte.

Sin embargo, además de  conquistar algún que otro mérito en su materia, La Dra. Elena Pérez no se conformó e hizo sus primeras apariciones en la política universitaria como Secretaria Académica de la Facultad de Lenguas durante el decanato de la Dra. Silvia Barei. Cuando la decana fue elegida Vicerrectora y la Dra. Miriam Carballo quedó al frente de la Facultad no dudó en torpedear el funcionamiento de la gestión y generar una corriente de malestar para impedir las posibilidades de la natural reelección.

Ya como decana puso todos sus esfuerzos para mostrar un desempeño que fuera superador al de la Dra. Barei, a quien históricamente celó por sus dotes oratorias y por sus antecedentes académicos; pero lo ocurrido en el 2013 había sido demasiado, no solo era parte del gobierno de la Universidad durante los fastos de los 400 años, sino que la presentación en co-autoría con la prestigiosa escritora María Teresa Andruetto de su libro “Mujeres, Artes y Oficios” la ponía como un referente de la intelectualidad cordobesa.

Un destello de inteligencia le permitió darse cuenta que debía tomar otras referencias políticas, y para eso nada mejor que el más trabajador de los decanos. El Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero no solo le daba clases de oportunismo político, sino que estaba cubierto de la suficiente pátina de rusticidad como para ser impresionado por las citas de la decana.

En la actualidad el futuro parece promisorio y sencillo, basta con repasar unos momentos antes de la sesiones del Honorable Consejo Superior (HCS), alguna frase de ocasión para descollar y aplicar el pragmatismo que le propone el Ing. Conrero para suturar heridas internas. Por ejemplo, proponiendo a la desplazada decana Carballo como parte del gabinete del Rector Juri. Algunas hipótesis recuerdan que Elena, era la candidata a Vice que querían poner los muchachos después de hacerle el vacío a Yanzi -algo que finalmente no sucedió- y que para el 2019 tiene expectativas de batirse a duelo con Patricia Altamirano para secundar a Jhon Boretto como rector.

Sin embargo, con una trayectoria tan prolongada empiezan a aflorar las contradicciones: muchos recuerdan las cientos de ideas que intentó poner en práctica desde el decanato para desguazar el Departamento de Idiomas con Fines Académicos (DIFA), uno de los pocos paradigmas vivos de la reforma académica que impulsa el Rector Juri. Pero el asombro tocó su techo cuando la escucharon salir por los consejos directivos defendiendo la elección directa, justo ella que nunca había callado sus objeciones a esta iniciativa pese a la incomodidad que le producía tener una posición cercana a la del Dr. Pedro Yanzi Ferreira.

(*) Graffiti pintado en la estación de Censier en el V distrito de París durante mayo de 1968.

Olor a clavo

De nada sirve al hombre ganar la Luna si ha de perder la Tierra.

François Mauriac

odonto

Emplazada sobre el ala derecha del Pabellón Argentina, la Facultad de Odontología es de esos espacios que no llaman la atención a vuelo de pájaro pero parecen un compendio de extrañezas desde la mirada de gusano. De escasa ornamentación típicamente militante como la que abunda en las áreas de Sociales y Humanidades cada vez que hay una pugna política -es decir, todo el tiempo- sino más bien con una estética de sombrillas y promotoras. Nadie apostaría que allí se congrega un estudiantado proclive a involucrarse con las artes de Maquiavelo pero es un hecho evidente que muchos políticos destacados eran odontólogos, recordemos: Héctor José Cámpora, Ricardo Obregón Cano, Rubén Américo Martí, Ramón Bautista Mestre.

Una de las particulares que destacan cuando se la observa de cerca es que la Facultad de Odontología no talla generalmente en el rumbo de la UNC o será tal vez que se da por confeso el carácter neutral ya que nadie recuerda un posicionamiento de alguno de sus decanos o consiliarios en el Honorable Consejo Superior, ni de los estudiantes de JPO o NACE en la Federación o en algún debate estudiantil. De hecho, son sus responsables políticos quienes no permiten que se hable con los representados ya que para garantizar los votos en el HCS, alcanza con su presencia al igual que los consabidos apoyos en las Asambleas o cartones para la FUC.

En los días que corren, todo sucede con absoluta fidelidad al estilo de la unidad académica si se la mira al pasar. Sin embargo, existen indicios para afirmar que la Dra. Mirta Mónica Spadiliero de Lutri estaría llevando el estilo sacamuelas de frialdad helvética al extremo y si pudiera, haría alambrar el espacio que delimita la Facultad en Ciudad Universitaria. Si hubiera transporte ferroviario seguramente cambiaría la trocha de las locomotoras para impedir la fluidez del tránsito y si estuviera a su alcance establecería que en Odontología se utilicen autos con volante a la derecha. A tal punto la exageración que inclusive, ha abandonado la ilusión de toda la Facultad de llevar los servicios odontológicos al Hospital Nacional de Clínicas con el solo objeto de evitar la interacción con otros actores universitarios.

La discusión sobre la reforma política que se tratará en la Asamblea Universitaria del 19 de Noviembre está agitando inevitablemente las aguas hacia el interior de la Facultad y dificulta el clásico estilo “mano de yeso” en el que los decanos les ordenan a sus asambleístas lo que deben votar o apoyar. La dinámica de debate que cansinamente se empezó a instalar en la Universidad alrededor de este tema, ha provocado la toma de conciencia de algunos consejeros y docentes históricos sobre la pérdida de peso político de la Facultad: de acompañar la propuesta oficialista, Odontología perdería nada más y nada menos que el 32,40% de los votos que posee actualmente.

Cuando se intenta entender la relación entre la decisión de ser odontólogo y dedicarse profesionalmente a la política surge un elemento en común que puede ayudar a entender este fenómeno: la ambición. No hace falta consultar a los éforos para asegurar que en este escenario regalar poder es una acción suicida que no representa de ninguna manera a los ambiciosos.

Es cierto también que la oposición interna ha ido madurando en los últimos años y parece ser la única que entiende el riesgo que se corre con el alineamiento político partidario de la decana. Pero nadie olvida que en ese reducto, la historia ha condenado su papel a los márgenes aunque éstos no tengan quién los escriba. 

El súper Ferrari

pierre-conrero-y-patan-dutto

Número 00: El Súper Ferrari, al mando de Pierre y Patán, los villanos de la serie. Se trata de un coche a reacción de color morado con cientos de armas ocultas ya que algunas ni siquiera han sido inventadas aún. El objetivo que persiguen Pierre y Patán es perjudicar lo más que se pueda a sus competidores y aliados con el único propósito de asegurarse la victoria. Patán, con su conocida debilidad por el vil metal, permanentemente reclama medallas para colaborar con Pierre aunque de ninguna manera garantiza su resultado. Esta obsesión de Pierre de entorpecer a sus competidores le acarrea una pérdida de tiempo valioso y le granjea la enemistad de quienes estaban dispuestos a ayudarlo, haciéndole malograr muchas posibles ocasiones de triunfo. De hecho, en todo el ciclo no ganó ni una sola carrera aunque a veces parece que es el gran favorito.

Volver a la galería de la Carrera Demente