La peste y la cólera

gargola
Canta, oh musa la ira que se apodera de la razón y tienta la desmesura.
Eran demasiados indicios en la lógica de Terzariol:  ¿Por qué la propuesta de su designación se trató sobre tablas y no tuvo un curso normal? Si el Honorable Consejo Superior aceptó  dar curso en el comienzo  de la sesión la renuncia de Alberto León y la designación de Jorge Dutto ¿No era lógico que debatieran también la suya? No había muchas explicaciones posibles. El decano de Exactas sabía que “los muchachos de Agro” están haciendo lo imposible para evitar designarlo Secretario General y reaccionó. 
La situación –pensaba- ya amerita confrontar directamente con el Rector y reclamar el cumplimiento de su promesa. La sesión del martes dejó demasiados resquemores en la desconfiada mente de Terzariol que esperaba ansioso fuera del recinto una votación que nunca iba a llegar.
Más tarde, Juri le aseguraría que nada de esto había sido maquinado por mentes diabólicas: nadie esperaba una amenaza de toma, ni los portazos que abroquelaron el curso normal de la agenda del día. Después de todo ¿Quién podía vaticinar  la discusión eterna sobre el organigrama? Pero una personalidad como la de Terzariol no se apacigua ante la simple palabra  del anciano líder: Sabía que Jorge Dutto deseaba ser quien estuviera a cargo de la Secretaría General durante el proceso de transición y, si era posible, durante las elecciones. Dicen los que rondan sin nombre por el Pabellón Argentina que los gritos retumbaron en todo el segundo piso  e incluso hasta en el vicerrectorado. La única forma de calmar al agitado Decano fue jurarle por los principios reformistas que se llamaría a una sesión extraordinaria el próximo martes, incluso antes de la comisión, para que nada ni nadie impida que esta vez sea designado. El “Gordo” espera que ésta sea la última vez que los muchachos le hagan de las suyas.
Anuncios

4 comentarios en “La peste y la cólera

  1. Pingback: Winter is coming | Revista Eco

  2. Pingback: Esta noche no me pidas nada | Revista Eco

  3. Pingback: Las aventuras de Parzival Libro II | Revista Eco

  4. Pingback: Los sueños de Terzariol | Revista Eco

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s