Incertidumbre médica

La presencia de dirigentes del PRO en el acto de asunción de las nuevas autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba fue muy escasa, solamente se divisaron en el salón al viceintendente Felipe Lábaque y al diputado Javier Pretto.  Sin embargo, diverso y nutrido resultó el desfile de dirigentes radicales, quienes se desvivieron por ser inmortalizados en fotografías abrazados o conversando con Jhon Boretto. Para ser justos, es importante mencionar también que el conteo arrojó una buena cantidad de funcionarios del gobierno provincial, al punto que le hubiera permitido a Juan Schiaretti hacer una reunión de gabinete ad hoc en la Sala de las Américas ya que sabemos, de lunes a viernes, hacer coincidir las agendas de sus colaboradores es una tarea que le viene costando trabajo.

El más preocupado por este panorama era el Dr. Gustavo Irico, quien se ha caracterizado en su entera vida política universitaria por mantener una notable coherencia: siempre ha sido parte del oficialismo. Los que lo quieren poco dicen que esto se debe a su gran capacidad para mimetizarse entre las huestes ganadoras, con una importante dosis de oportunismo. Él, que guarda apariencias de ser un tipo sencillo, tiene una visión más importante sobre su rol, tal como comentó al cierre de la asamblea de marzo: “Medicina pone y saca los rectores”, pasándole factura a lo que él definió como “falta de generosidad” de Francisco Tamarit y marcándole la cancha a su colega Hugo Juri.

El origen de la preocupación del Dr. Irico, no se asentaba en la frustrada posibilidad de hablar naderías con Héctor Baldassi o de admirar la belleza republicana de Laura Rodríguez Machado. Nadie pone en duda que el Dr. Irico contribuyó y mucho al proyecto del actual rector Dr. Juri: los votos de Medicina, algunos que consiguió de Odontología y el aporte de su vieja relación con Nelson Farina, son parte de los porotos a destacar en el escenario universitario post asamblea. Ocurre que desde una perspectiva más amplia y compleja, que excede las fronteras de Ciudad Universitaria, sus buenos muchachos empiezan a dudar si fueron debidamente recompensados con una secretaría menor como es Extensión, rodeados de radicales y liberales. A esto hay que agregar el tema que realmente le quita el sueño al ex decano de Ciencias Médicas: la vulnerabilidad de los hospitales universitarios sin la asistencia financiera del gobierno nacional y las señales hasta el momento son funestas. Todo parece indicar que cuando el Dr. Irico impulsó el apoyo al acuerdo Cambiemos para la UNC, pensó que si había mudado el gobierno nacional, bastaba con alinearse para mantener el excesivo apoyo económico que había recibido en los últimos años, como si se tratara de una simple relación directamente proporcional. Las ausencias le hicieron correr mucho frío por la espalda.

 

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2 comentarios en “Incertidumbre médica

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