No te subas las medias que es foto carnet

Parece que hubieran transcurrido décadas desde aquel sábado en que los auto percibido reformistas secundados por el eterno decano de la Facultad de Derecho ganaron la Asamblea Universitaria, pero fueron apenas 20 meses. Sin consideración alguna por las sutilezas, el retorno de Franja Morada al rectorado profundizó transformaciones materiales y simbólicas en tiempo récord, incluyendo la convocatoria a fuerzas policiales para reprimir las demandas del movimiento estudiantil organizado y sin ningún remordimiento democrático al respecto. Ellos siempre se permiten dar un paso más para alejarse de los preceptos reformistas.

En días pasados, jugando al límite con cualquier sentido de la institucionalidad, Gustavo Mathieu, Prosecretario de Comunicación Institucional, diseñó y gestionó una serie de acciones para oponerse a las restricciones para las fumigaciones cercanas a los pobladores de Dique Chico, comprometiendo la imagen de la Universidad Nacional de Córdoba. Sin embargo, es de sospechar que dicha estrategia no es fruto de su cabecita loca ya que entre los escasos argumentos que justifican su designación, una de las pocas cosas que queda en claro es que su dedicación es exclusiva, por lo que también se nos despierta la duda sobre si tiene autorización para conducir el programa “Mitre y el campo” todos los domingos de 7 a 9 en Radio Mitre Córdoba o si esa es otra de sus responsabilidades como autoridad de la Universidad Nacional de Córdoba.

Mathieu

El ascenso de Mathieu es obra del decano de Ciencias Agropecuarias, como muchos “méritos” de la actual gestión. No será licenciado en comunicación pero cuenta con un portfolio que destaca cambiar la imagen de la FCA, emprolijar las intervenciones públicas del Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero, aprovechar el micrófono y la agenda de Radio Mitre para adentrarse en el lobby de los agronegocios y lo más interesante: acuñar la falacia “Cambiemos temor por conocimiento” con la que resistió los reclamos de los ciudadanos de Malvinas Argentinas que se oponían a convivir con una planta de Monsanto en esa localidad.

Resguardado en el 810 AM del dial, Mathieu embistió contra los vecinos preocupados por el ambiente al tiempo que organizaba provocadoras actividades en la localidad de Malvinas Argentinas. Debería consignarse como uno de sus más públicos fracasos que ni siquiera la pantomima del ataque con glifosato al Ing. Conrero en el Honorable Consejo Superior le alcanzó para convencer a los vecinos de las bondades de Monsanto.

De todos modos, nada parece indicar que el carácter de multitasking del Prosecretario sea motivo de reprimenda por parte de las máximas autoridades de la Casa de Trejo, aunque la propia definición de dedicación exclusiva no deje dudas al respecto. Por lo tanto, aquellos que ostentan roles preponderantes en la joven Facultad de Ciencias de la Comunicación que se acercaron convenientemente con una sonrisa al decano de FCA, pueden descansar la mueca. Lo mismo para esos periodistas de los SRT siempre listos para saltar de una orilla a la otra, enarbolando un inmaculado profesionalismo periodístico sin contaminarse de disputas políticas. Quienes guardan silencio después de innumerables acuerdos en las sombras con el Dr. Yanzi Ferreira, también pueden dejar de actuar, ya que el cargo de Prosecretario de Comunicación Institucional de la Universidad Nacional de Córdoba no está vacante.

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Laudes et prima

La moral tardía

La última sesión del Honorable Consejo Superior acaecida el martes 3 de octubre dejó una serie de sorpresas entre los habitués de la gresca característica y propia del Claustrorum.

Si bien el recinto resulta cada vez menos similar a un ambiente de ágora pública donde los oradores gastan saliva en memorables argumentos para nutrir la dialéctica, esta vez los augurios teñidos de vil metal que escupen los pasquines, no tuvieron eco en las decisiones del órgano máximo de la Casa de Trejo.

Luego de la presentación ante la Pro-secretaría General por parte de la Facultad de Ciencias Químicas para solicitar información en relación al trámite administrativo que siguió el informe técnico suscrito por “Yorio en representación de la UNC” por el asunto CORMECOR, la apuesta del oficialismo fue tildar de “K” el reclamo en los medios de comunicación amigos, confiando en que dicha estigmatización invalidaba cualquier tipo de sospecha sobre la desprolijidad institucional en cuestión.

Desconocemos los pormenores de la disputa intestina que terminó despegando a la UNC del informe mediante el HCS aunque podemos prever algunas consecuencias y pases de factura que serán noticia en los próximos meses, cuando el Ing. Terzariol regrese a la Secretaría General después de la agenda que lo mantiene fuera del país. Lo que sí sabemos es que entre tantas giras por Europa para recibir premios e inauguraciones de “universidades populares” en el interior de la provincia, los confidentes del rector olvidaron mencionar el asunto y el Dr. Juri vino a enterarse de semejante culebrón por el matutino local.

La moral tardía

Yes, we can

Los corresponsales autoconvocados y ad honorem de Garamond siempre están atentos a los movimientos intra y extra muros que puedan significar alguna argucia en la UNC. La visita del ex presidente de Estados Unidos a La Docta en ocasión de la II Cumbre de Economía Verde no estuvo ausente en la agenda del cholulismo oportuno de los personajes que aspiran a comandar nuestra casa de Altos Estudios.

Es sabido que en la Casa de Trejo, Barack Obama tiene un fan declarado desde la primera hora, que hasta se valió del slogan de campaña que catapultó al demócrata en el tumultuoso 2008 a la Casa Blanca. Aquel “yes we can” en medio de la crisis por las hipotecas subprime y el lock out vernáculo a raíz de la fallida 125 fue traducido años más tarde, google mediante, por el decano de Ciencias Agropecuarias para vociferarlo en una Asamblea como si la consigna fuese de su cosecha…  sojera.

Una vez más queda demostrada la gran habilidad de los groupies frente a los novatos aficionados en las huestes farandulescas. Para conseguir un retrato con el ex presidente americano, había que oblar U$ 15000 pero el Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero lo logró por módicos $300 en moneda local que además, pagó la UNC contra factura ¿Cómo lo hizo? Look and learn:

Aprovechando lo que benévolamente sus acólitos definen como “estilo distraído” del Rector, llevaron al Dr. Hugo Juri a un hotel ubicado en la esquina de Buenos Aires y Entre Ríos en el centro de nuestra ciudad, donde previamente habían tuneado al recepcionista, quien resultó indistinguible para nuestro protagonista.
Luego de acreditar por caja de Rectorado el pago de la foto, el Decano de Agronomía se hizo presente en los momentos previos a la disertación y obtuvo su foto tras intercambiar algunas palabras en piamontés con el políglota ex presidente y eterno asesino de niños y mujeres. Al salir a la calle sintió que le tocaban la espalda, el recepcionista de Sibaris le recordaba que habían acordado en $ 300 y le devolvía la corbata y la factura por dos desayunos completos.

Yes we can

El palo y la zanahoria

A medida que el calendario va cruzando el meridiano de la gestión Juri, las voces chismosas de El Alfil se asemejan a un murmullo lejano para ceder las luces del plató a una de las empresas más ambiciosas y desconocidas del legado morado. Los SRT no pudieron escapar a la ola reformista y aunque algunos crean que tal atención se debe a su poder simbólico como medios de comunicación masiva de la UNC, en realidad lo que lo convierte en objeto del deseo está lejos de ocupar páginas en teorías de la comunicación.

La vedette de nuestra época nunca estudió en la UNC pero su sueño de chiquita fue trabajar en los SRT. Obstinada y ambiciosa, dio sus primeros pasos cubriendo la histórica elección de 1983 para la radio de Villa María. En aquella anécdota del siglo pasado, se recuerda que los nervios del debut y el subconsciente le jugaron una mala pasada cuando largó todo su vozarrón curtido durante años recitando poesía gauchesca para anunciar que estaba transmitiendo por el 580 de Radio Universidad. Años más tarde la fantasía de su voz en la AM 580 se hizo realidad y el hada madrina le susurró que sería el trampolín para otra aventura, la de hacer dinero en Cadena 3. Para el final de ese capítulo, su cuenta bancaria estaba en orden pero otra vez por esas cosas del destino, tuvo que morder el polvo del ego herido cuando fue evidente que se había ido de la tutoría de Ronny Vargas a Radio Mitre sin un solo oyente propio y los números no les servían en las tierras de Magnetto.  

Volvió a la fragua donde la esperaba paciente el espejismo de sus años mozos pero los SRT habían cambiado aunque ella seguía siendo la misma de siempre: ella no oculta tras la voz engolada y la tonada chabacana sus posiciones siempre conservadoras y antipopulares que las décadas fueron agudizando, sobre todo porque sabía que como su programa en Mitre no era un éxito de audiencias, imprescindiblemente tenía que ser lo más dañino posible.

El palo y la zanahoria

 

En los SRT es la creadora de un hito que las futuras generaciones de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (que esperemos ya esté normalizada en esas épocas) se estudiará junto con los experimentos de Orson Welles: el radioteatro sin actuaciones emitido por televisión.

El personaje de señorona que construyó la habilita a audacias como programar a Arjona o a hablar de todo, inclusive de lo que no puede sostener, como muestra nos deleita en Perfil Córdoba con frases tales como “En los SRT se volvió a hacer periodismo después de una etapa de mucha militancia. Me da la impresión de que estaban muy encerrados en si mismo y que habían cortado muchos vínculos con la sociedad, con las instituciones. Era “defendamos el modelo y solo nos relacionemos con los que están en la misma” y hoy viene gente que hace años no venía. Y máxime, Córdoba ya se sabe políticamente donde está y eso daño bastante el capital de audiencia que tenía históricamente el canal.”

Ocurre que en su ausencia, los SRT dieron un salto cualitativo completamente ajeno a su capacidad de interpretación pero eso no es tan peligroso como comprobar que nuevamente no pudo acarrear en su pase desde Mitre a un solo oyente/televidente y está expulsando a los que las emisoras tenían, con lo que seguramente usará el conocimiento de su figura para concretar su otro sueño: representar en el congreso las posiciones conservadoras y antipopulares que tan bien se dan en esta provincia.

Pasado un tiempo nos llamó la atención que ninguno de los muchos periodistas de los SRT que han sobrevivido a varias épocas le contestara a la acusación de haber empezado a hacer periodismo recién hace poco más de un año, pero una nueva nota del pariente del campo que nos instaló Fontevecchia nos lo aclaró: Manuel San Pedro volvió a blandir la histórica zanahoria de pasar a planta permanente del estado a todo el personal.

Nadie debería creer que un gobierno que quiere achicar el estado lo engorde y concrete lo que prometieron en tantos momentos quienes luego evaluaron el cierre o la privatización de los SRT como única salida. Pero no vaya a ser que algo así ocurra y sea la señorona quien sople nombres a los oídos de los poderosos.

Una voz en el teléfono

 

Como es habitual entre las distintas generaciones, algunas formas de relacionarse suelen ser tensas y así como los reformistas de hace casi un siglo no comprenderían por qué los actuales morados dicen reivindicar el legado de los acontecimientos del 18, el actual Rector no termina de comulgar con las prácticas de sus muchachos.

Particularmente, el Ingeniero Agrónomo Juan Marcelo Conrero nunca dejó de hacerle sentir al Doctor Hugo Oscar Juri que había regresado a comandar la Casa de Trejo gracias a su iniciativa, mientras que al Rector no le caben dudas de que ocupa el despacho de Pabellón Argentina gracias a sus propios méritos y trayectoria. Quizás por consejo de sus colegas galenos, en general el Dr. Juri se cuida de dar rienda suelta a su mal humor con el decano de Ciencias Agropecuarias porque le teme a su capacidad de daño, su dedicación y su rencor. Sin embargo, la chispa que encendió el último altercado entre ambos tuvo su origen muy lejos de los lugares esperados ya que si hay algo que exaspera al “Gringo” es que lo llamen mientras está jugando River, y más aún que esto ocurra cuando está jugando mal como contra Argentinos.

Una voz en el teléfono

  • Decime, ¿Vos le diste esa información a Osman? Tanteó el Rector.
  • Claro, no voy a esperar que Brenda se adjudique haber mejorado el presupuesto universitario, respondió el Ing. Conrero mientras maldecía el enésimo pase equivocado de Pinola.
  • ¿Te das cuenta que eso es un error? Profundizó el Dr. Juri, a quien las artimañas de El Alfil le resbalan tanto como para leerlo varios días después que enfaticen primicias inventadas.
  • Una buena noticia nunca es un error, recibió por respuesta.
  • Mirá, si hubiese muchos imbéciles en la UNC que creyeran que la inflación anunciada por el gobierno es el parámetro a tener en cuenta para saber si el presupuesto es suficiente, lo mismo es un problema, porque en el 2016 el presupuesto de la UNC subió el 31% y en el 2017 el 50,2% y ahora no llega al 23%. Pero además ese ambiente festivo respecto al presupuesto desata los pedidos de fondos para sus facultades de todos los decanos.
  • Eso lo venimos llevando bien, intentó argumentar el Vicerector Administrativo, mascullando un insulto por una oportunidad perdida frente al arco de Argentinos Juniors.
  • Esto no se parece en nada a lo que habíamos hablado, llevo la mitad de mi mandato y solo inauguro obras empezadas por Pancho y no he conseguido fondos para construir un solo edificio.

El Ing. Conrero contuvo sus ganas de reprocharle que no había ayudado en nada su reticencia y sus exigencias para sumarse al gabinete nacional. El final del partido coincidió con el de la charla. Las despedidas fueron secas y frías, pero el “Gringo” ya había tomado una decisión: el 2021 queda demasiado lejos.

El entierro prematuro

Aquella silueta que encendía cigarrillos con la mano que el celular le dejaba libre mientras daba tartamudeantes explicaciones y exageraba las gesticulaciones que lleva en el ADN, parecía haber quedado en el recuerdo de quienes guardan la imagen del Magister Jhon Boretto en épocas del scottismo. Por aquellos días, eran las exigencias de la rectora en su segundo mandato las que dibujaron la efigie desmelenada del por entonces secretario general cuando se veía obligado a convencer su tropa de apoyar las audaces decisiones que la Dra. Scotto llevaba adelante pero ahora, la fotografía volvía a corporizarse aunque bajo el dictamen del correligionario Dr. Juri.

Desde un lado del horizonte, el decano de Ciencias Económicas fatigando con gallardía la playa de estacionamiento de su facultad y del otro, el rector que recriminaba (una de las habilidades que posee nivel experto): “Yo esperaba contar con tu inteligencia, me has dejado cercado por las políticas más torpes y eso que el agrónomo no está”.

En su nuevo paso al mando de la Casa de Trejo, el Dr. Juri no puede soportar que hubiese sido tranquilizado sobre las dudas que le generaban la irresponsabilidad y la audacia del Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero con los argumentos que se apoyaban en la sapiencia del Sensei Boretto. Sin embargo, inexplicablemente de la mano de la gente de mayor confianza de este último había sido llevado a alinearse en las posiciones más ruines sobre la desaparición de Santiago Maldonado.

  • Ahora resulta que nosotros hicimos una declaración inentendible, culposa, que le cuidó el culo a la Bullrich, y hoy nos encontramos con que La Nación y Clarín empiezan a preocuparse del tema después de haberlo ignorado por semanas.
  • No es tan así Hugo, farfulló Jhon.
  • Yo nunca me eché atrás por definiciones de alta estrategia política, le clavé la renuncia al imbécil de López Murphy y no entiendo qué hago hoy defendiendo a esa montonera borracha, solo porque los muchachos sobreactuaron Macrismo.

El caballero de delicadeza sin igual para quedar bien con dios y con el diablo que funge cual decano de Ciencias Económicas no defendió a sus alfiles de la manera que su séquito lo hubiera esperado;

  • Son apuestas, algunos se convierten en héroes diciendo barbaridades y otros en ejemplos de intrépidos pelotudos, dijo.

Hasta acá el esbelto y gentil señor, la iba llevando pero no esperaba el último reclamo:

  • Sabés lo que más me indigna: Nosotros hacemos una declaración vergonzante, nos preocupamos por diluir cualquier responsabilidad del gobierno nacional, degradamos nuestra posición histórica (al menos la que yo creía), usamos los peores argumentos para no apoyar lo que pensamos y de golpe todos los medios de comunicación que nos daban letra empiezan a pegar el viraje sin avisarnos. Clarín y La Nación pasaron de no publicar la noticia sobre la desaparición de Santiago Maldonado a dedicarle varias páginas, y lo que es peor saben cosas que el inconsciente les filtra sin que se den cuenta.

La respuesta del Decano fue como siempre, en términos amables afirmando que el Rector exageraba, que estaba claro que se sentía más cómodo siendo una oposición por izquierda del Menemismo o una variante progresista de la Alianza que posicionándose frente a este gobierno.

La edulcorada contestación fue interrumpida por los gritos del Dr. Juri quien se despachó:

  • La Nación el miércoles 6 de septiembre ya reconoció que está muerto, lo dicen descaradamente, y nosotros estuvimos defendiendo que había que reprimir a los mapuches chilenos porque atacaron a los tehuelches argentinos. Hace años que no estoy pintado en una posición política tan incómoda y tu gente me llevó acá. Empezá a ver como pedimos la renuncia de Patricia Bullrich.

El entierro prematuro 1El entierro prematuro focus

¿Dónde está Santiago Maldonado? II Parte

Atardecía el primer viernes de septiembre y en las calles de las ciudades argentinas comenzaba a congregarse una marea humana bajo los signos de interrogación que encerraban la consigna “¿Dónde está Santiago Maldonado?”. Córdoba, La Docta, cuna de reformistas y emblema de la acción colectiva que en 1969 hibridó obreros y estudiantes en el Cordobazo, no fue una excepción.

La diversidad de manifestantes, familias, amigos, compañeros, conocidos, desconocidos y etcéteras colmaban la avenida General Paz desde Radio Nacional hasta que la calle cambia de nombre y más aún, mientras las murgas y comparsas marcaban los ritmos de reflexión y protesta, mientras la creatividad artística invadía el gris del asfalto, mientras un leve olor ahumado proveniente de los escasos puestos de choripán teñían de sabor el ambiente.

Sin embargo en el éter de Amplitud Modulada perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba, la realidad audible aportaba el lucimiento de las posiciones más retrógradas sobre los derechos humanos, siempre cuidando las formas ya que son conscientes que suelen recibir los reclamos de los oyentes residuales de tiempos mejores.

Last judgement

Por ejemplo, en el 580 del dial, un locutor de voz engolada acostumbrado a llenar los vacíos de ideas con numerosos “por supuesto” y algunas otras muletillas, era visitado por un columnista que recibía preguntas alrededor del vino a cambio de participar en un sorteo por una botella de tinto o blanco a elección. La primera pregunta que estuvo obligado a leer fue: ¿Dónde está Santiago Maldonado? Motivo suficiente para que se apartara de su expertise y dijera que estaba de acuerdo con que se hiciera esa pregunta pero que él creía que en Argentina desaparecía todos los días mucha gente por la explotación sexual y el tráfico de órganos. Incluso arriesgó un número al voleo, de 2 todos los días, mientras reclamaba que se hiciera una marcha por cada uno de esos desaparecidos y afirmaba que seguramente eso no ocurriría porque acá había intencionalidad política. Como si faltase elocuencia en el derrotero que acababa de expresar, la completó sosteniendo que la culpa no era de los gobiernos, sino de los ciudadanos que los elegíamos y en 4 minutos, con la aquiescencia del conductor, esgrimió dos falaces argumentos para sostener que es lo mismo cualquier desaparición que aquella cometida por el Estado y que el gobierno no es responsable ni siquiera de gobernar.

Paralelamente y como si se tratara de una realidad completamente ajena, el panorama de noticias que se leía por la FM de los SRT no la iba en zaga. Con la precisa redacción para traficar posiciones políticas a la que nos tiene acostumbrados, anunciaba que en Córdoba se llevaba adelante una marcha reclamando la aparición de Santiago Maldonado, informaba que había mucha gente lo que producía un caos de tránsito, por lo que recomendaba a los automovilistas evitar la zona, pero también le pedía a los transeúntes que se alejaran del lugar porque las columnas de gente eran imposibles de atravesar a pie, con la clara intención de aislar el reclamo.

Una semana más tarde, sigue resultando extraña la motivación de aquellos trabajadores que se paran frente al micrófono para ser recordados como los primeros que dijeron “Pero yo no sabía nada”.

¿Dónde está Santiago Maldonado?

Los conservadores comunican conservadurismo,

sea cual sea el tema que se saque a colación.

George Lakoff

Death ridding the horned lion

De todos los intentos por sacar del oscurantismo medieval a la Casa de Trejo que realiza la gestión Juri – Yanzi Ferreira, quizás el más alejado del plan de modernización sea la transparencia en el Honorable Consejo Superior ya que la última sesión que se encuentra on line para dominio público data del 4 de abril del corriente año. Sin embargo y pese a que la eficacia no ha llegado al edificio Claustrorum, las escasas declaraciones del cuerpo colegiado pueden ser consultadas por la ciudadanía universitaria en el sitio web.

La curiosidad mayor que teníamos en esta redacción era sobre el texto definitivo que se refleja en la declaración 15 del 2017 ya que luego de escuchar al consiliario graduado por el oficialismo reformista vincular el paradero de Santiago Maldonado y la responsabilidad del Estado a “400 años de violencia mapuche” (sic), la intriga sobre los circunloquios que podían usar los escribientes abrían un panorama infinito.

Probablemente, antes de correr el riesgo de regodearse con la lengua castellana y para evitar titulares bochornosos como el que recibió la Facultad de Derecho de la UBA por negarse a realizar una declaración pidiendo por la aparición de Santiago Maldonado, las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba recurrieron a la austeridad de las palabras y en un ejercicio que no será ejemplo de sintaxis y gramática, escupieron un hermético párrafo que reza:

“Expresar su voluntad institucional de esclarecimiento a las autoridades competentes sobre la situación de Santiago Maldonado, joven desaparecido el 1° de agosto del corriente año en resistencia departamento Cushamen, Esquel, durante los hechos de público conocimiento.”

Sería menester dar a conocer la identidad del ignoto adalid de la retórica que ha demostrado tener la innegable virtud de hacer una declaración y no decir absolutamente nada. Una pluma que consiguió dejar en tal nebulosa la responsabilidad institucional que se demanda y hace la vista gorda a un par de las cinco preguntas básicas que se deberían responder en una noticia: qué ocurrió, dónde ocurrió y cuáles fueron los hechos de público conocimiento a los que hace referencia.

Claro está que nuestro alquimista de las palabras tuvo que combinar en dosis exactas posiciones que sostenían la necesidad de exigir al gobierno nacional la aparición con vida de Santiago Maldonado ante la desaparición forzada por parte de la Gendarmería Nacional en la represión llevada a cabo en la provincia de Chubut y la de los más jóvenes consiliarios radicales que repetían los argumentos con que los couchean los funcionarios del PRO disfrazados de periodistas por los medios masivos de comunicación.

Lejos quedaron aquellos conservadores cordobeses que hacían escuela con sus eruditos y rebuscados argumentos para defender las posiciones más retrógradas y reaccionarias que se escuchaban por Argentina. El siglo XXI los encuentra llegando al límite de justificar desapariciones porque los mapuches serían chilenos y nos mataron a los tehuelches, con el descaro racista de no ignorar la presencia de ambos como pobladores originarios antes de la conformación del Estado.

Afortunadamente, su juventud que nada tiene de rebelde, los privó de añadir que el cacique tehuelche era un simpático indio que había hecho su fortuna de manera inexplicable y que tenía por padrino a un porteño canchero y juerguista.

Irresponsables

Poco a poco fuimos volviéndonos locos

Y ese vapor de nuestro amor que se embriagó con su licor

Y culpa al carnaval interminable

Nos hizo confundir irresponsables.

 

 

 

Después del debut de la reforma política con elección directa de autoridades uninominales el pasado mes de junio y considerando el adobo que significó la medida de fuerza de los trabajadores del transporte público, Ciudad Universitaria fue sumida en una calma chicha inusual. A excepción del breviario que protagonizaron la Orquesta de la UNC y ATE mientras se ajustaban los preparativos para el gran almuerzo que brindó el secretario general, todo parecía encastrar perfectamente en una tensa parsimonia digna de atención.

Cualquier alma que vagabundea en la cuatricentenaria casa de Altos Estudios sabía que era cuestión de paciencia y atención en la mesa circular del Claustrorum y así fue. La última sesión del 22 de agosto resolvió en un ejercicio de republicanismo de croquis que hemos naturalizado desde que volvieron “los reformistas”, respaldar una designación quase ad eternum del secretario general en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD).

Además del free style ad hoc al interpretar el Estatuto Universitario, un arte consagrado por el Dr. Marcelo Ferrer Vera, se sentaron dos peligrosos precedentes, a saber: por una parte, ante cualquier votación que un grupo pierda en su facultad puede pedir que se revise en el Honorable Consejo Superior, disminuyendo el peso político de las facultades y por el otro, decidieron que las designaciones de los Secretarios Generales son vitalicias, inclusive cuando hayan sido hechas con fecha de caducidad.

El caso de FAUD en el HCS supera la mera anécdota ya que cuando levantamos la vista de la avenida Valparaíso, podemos apreciar cómo las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba asumen paulatinamente el estilo prepotente que Cambiemos despliega a nivel nacional.

Irresponsables

Hasta la fecha, la vuelta de “los reformistas” escribe su paso por la historia con varios hechos de los cuales, ninguno se parecerá a los que soñaba el Dr. Hugo Juri cuando sucumbió a las lisonjas del Ing. Agr. Juan Marcelo Conrero y le dijo que si le garantizaban los votos aceptaba ser candidato a Rector.

Los festejos por el centenario de la Reforma Universitaria en el contexto de asambleas rodeadas de fuerzas policiales y un quórum inventado, serían el dolor de cabeza para Deodoro Roca, quien rápidamente comprendería todas las iniciativas propagandísticas de la gestión como un trampolín al bronce personal del rector.

Sin embargo, el Palacio Pizzurno todavía queda lejos en la ruta de Juri y la vacante de Cantard en la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) no llegó siquiera a coquetear con el ego del doctor. La gran fiesta por el aniversario de la Reforma que no podía quedar en manos del anti-reformista que los morados llevaron al Vice-rectorado, tiene un adelantado: el Dr. Diego Tatián se preocupó por revitalizar el debate sobre la universidad en 2015, cuando todavía era decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH). Terminar su mandato no ha significado abandonar las discusiones, como auténtico homenaje a los reformistas que también ejerce el ex rector, Dr. Francisco Tamarit coordinando la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES).

Mientras tanto, los rosqueros del Pabellón Argentina con múltiples funciones en el organigrama de la UNC actual siguen sin muchas definiciones sobre los temas que les fueran asignados. Un ejemplo que roza el patetismo y el silencio perpetuo es el de la decana de Odontología a su vez, titular del área de gestión de asuntos académicos (SAA) sobre el sistema de créditos. Claro está que los argumentos no son de su interés porque saben que cuentan con los votos.

Como si se tratara del camino a la santidad siguiendo los pasos de un apostolado, el gobierno de la UNC imita peligrosamente al macrismo nacional: cuando vieron que en Buenos Aires el gobierno ungía una figura de literal alto peso como protagonista de sus futuras pesadillas, las autoridades de la UNC acaban de engendrar a su propia inmensa amenaza de los próximos tiempos.

Almorzando con Roberto Terzariol

¿Hasta donde sabemos?

Que escriban, pues, la historia, su historia

(Silvio Rodríguez)

Con todas las averías del caso, la última incursión de la Orquesta de la Universidad en el hervidero de reclamos que suele ser el Claustrorum, no hubiera pasado de una anécdota más para los locales de las Baterías “D” si no fuera porque minutos más tarde estaba previsto otro de los banquetes que crónicas futuras caracterizarán como el estilo Terzariol.

Almorzando con Roberto Terzariol

El evento presidido por el secretario general, se llevaría a cabo en las instalaciones del gremio no docente que se encuentra en obras de continua expansión, simbolizando que estaban dadas las condiciones para rubricar su disposición a otorgar puntajes que mejoren escalafones varios y de paso, dejar en evidencia que quien articula con la representación gremial de los trabajadores no docentes de la UNC es él y nadie más que él.

La gran mesa, presidida por “El Exacto” junto con Silvia Aguirre y Nicolás Franchi, congregó alrededor de 80 comensales que disfrutaron de variados cortes de carne aunque las porciones resultaron un tanto escasas. Mientras los convidados deglutían a mandíbula batiente los manjares ofrecidos por quien comanda la Secretaría General en tiempos morados, ujieres realizaron un estricto control de asistencia en el coqueto salón para que los anfitriones pudieran pronunciar sus discursos como esperaban. Este ejercicio de vigilancia no hizo más que reflejar para cualquier mirada atenta más allá de su tenedor que no estaban presentes aquellos abocados a tareas relacionadas con la Pro Secretaría General, bajo el mando del Ing. Agr. especialista en informes escandalosos, Jorge Dutto.

Las palabras de “El Exacto” fueron un correlato que refleja su inquietud por mostrarse proactivo y la ocasión llevó a que presentara un nuevo organigrama de funciones en las áreas que “ajustaría a derecho” las tareas que se desarrollan hoy “sin que se alteren los hábitos con que operan las distintas áreas” y que “todo reclamo, debía canalizarse fortaleciendo el rol operativo del cuerpo de delegados en torno a las inquietudes de los afiliados”. Si bien tales enunciados podrían parecer algo contradictorios entre sí, a nadie se le ocurre analizar un discurso cuando está frente a una porción de matambre (y mucho menos, contradecir a Terzariol).  A continuación, le siguieron los representantes no docentes en el uso de la palabra sin mucho más que destacar.

La sobremesa se extendió en una camaradería usual, acompañada de la más maravillosa melodía que es la de la panza llena y el corazón contento. Al tiempo que los invitados entonaban éxitos de ahora y siempre en un fogón, algunos murmullos confirmaban la tensión entre la Secretaría General y la Pro-Secretaría después de la reunión de directores en ocasión del escarnio ATE – Orquesta de la Universidad.

Mientras tanto, cualquier transeúnte que pasara por las orillas de la fortaleza universitaria hacia la avenida Rogelio Nores Martínez, no hubiera resistido la tentación de cantar algún que otro verso del trovador cubano a la par de las voces que se oían al unísono.

 

 

Distopías haciendo historia

Yo me muero como viví

El necio (Silvio Rodríguez)

El día que comiencen los preparativos para los faustos por los 500 años de la Universidad Nacional de Córdoba, alguien encargado de seleccionar momentos entre viejos archivos digitalizados en un formato anticuado, habrá de reparar que el día lunes 31 de Julio de 2017 fue un hito porque asumieron las primeras autoridades electas por el voto directo según la (contra)reforma. Los dos nombres que figurarán inmortalizando la primacía serán los de Juan Pablo Abratte y Flavia Andrea Dezzutto, decano y vice-decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades por el período 2017-2020, quienes apostaron al límite del reglamento y se adelantaron a otras dos fórmulas encabezadas por Chiabrando en Ciencias Químicas (FCQ) y por Conrero en Ciencias Agropecuarias (FCA), los que asumieron la segunda edición de sus mandatos al día siguiente. Un dato que para los 5 siglos de la Casa de Trejo será completamente irrelevante.

Como este escribiente es adicto a los relatos distópicos y futuristas, no desconoce que este momento será uno de los tantos que los en que se vio estropeada la vocación de bronce al Ing. Juan Marcelo Conrero. El artífice de arruinar el continuum de laureles y bajar al decano de su angus premiada en La Rural de Palermo, resultó ser el Dr. Diego Tatián, alguien que en 6 años al frente de FFyH mantuvo un estilo propio y original lo que le valió tantos halagos como sinsabores.

Distopías haciendo historia

Mientras las pantallas vayan abriendo paso a imágenes arcaicas del siglo XXI y aquel responsable de seleccionar hitos comience a relacionar sucesos en una línea temporal, sabrá que por aquellos días que son nuestros días, nada se trató de hechos aislados. Encontrará documentos de la semana previa en que, por iniciativa de la Facultad de Filosofía y Humanidades, la Universidad Nacional de Córdoba le entregó el título de Dra. Honoris Causa a la Sra. Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida por todos como Taty Almeida, una de las principales dirigentes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

Nuestro compilador de recuerdos, no sabrá definir si el Dr. Tatián llevó engañado al Rector al acto de entrega del diploma, pero por la expresión en el rostro del Dr. Juri (y algún que otro software de avanzada que leerá los gestos para definir pensamientos) al menos dudará acerca del sentido de ubicación de la máxima autoridad de la UNC en el evento.

Quizás con el auxilio de algún dispositivo de realidad virtual, este paciente trabajador de los 500 años ingrese al auditorio Hugo Chávez del Pabellón República Bolivariana de Venezuela y cual testigo del futuro pueda presenciar la secuencia de aplausos con que Juri acompañó las palabras de Tatián al momento que el decano nombra a Hipólito Yrigoyen en una enumeración de los adalides del campo popular, aplauso que se ralentizará hasta que el sosiego se confunda con la algarabía del público presente ante las alusiones a Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner.

Con la mirada en el estrado, el veedor que todavía no nació escucha atento el discurso de agradecimiento de Taty Almeida. La mujer de pañuelo blanco en la cabeza comienza su alocución mostrando el beneplácito por recibir un premio en el auditorio Hugo Chávez del Pabellón República Bolivariana de Venezuela mientras la coloración en el rostro del rector va alcanzando tonalidades parecidas a las banderas de sus jóvenes reformistas de Franja Morada. Todo parece indicar una tensión evidente que podría haber estallado en el momento que Taty pide por la libertad de Milagro Sala si no fuera por el excesivo ceremonial que reina en esa época. La homenajeada había elegido con absoluta precisión las reivindicaciones pronunciadas, las que coinciden inexorablemente con los tópicos en que los radicales aliados al PRO carecen del cinismo suficiente para apoyarlos aunque sea por una cuestión de cortesía.

Antes de salir de la sala, el futuro vislumbrará el auditorio sabiendo que el Dr. Tatián logró imponer su candidato a Decano pero tuvo que resignar a su discípulo Sebastián Torres en la fórmula. Se detendrá en el vano del auditorio, la ajustada victoria de Abratte-Dezzutto sobre Laguens-Bocco es la demostración de la capacidad de Tatián por aglutinar adversarios, enemigos, heridos y disidentes en su contra. Lejos de ser el faro de la oposición al conservadurismo gobernante de la UNC, la FFyH se encuentra fragmentada a poco del centenario de la reforma y en la prórroga de mandato de los secretarios de la gestión anterior  -forzada por la batalla que se desató para conformar el gabinete- se observa que los problemas se extienden también al interior del reducido oficialismo ubicado en el Pabellón Residencial.

 

Emilio Renzi